DOS JÓVENES, UN CAIMÁN Y OPORTUNIDADES PASAJERAS

Al comenzar un nuevo año, queremos animar a todos nuestros amigos y consiervos a tomar la iniciativa de forma intencionada para aprovechar cada oportunidad que tengamos de servir o ministrar a quienes nos rodean. En la REFLEXIÓN de hoy nos centraremos en el tema de las oportunidades.

DOS JÓVENES, UN CAIMÁN Y OPORTUNIDADES PASAJERAS

“Pienso en ello todo el tiempo. Recuerdo cómo estaba a la orilla del río y todo pasó tan rápido. Apareció el caimán y se la llevó. Nadie pudo salvarla…” 

La tristeza se reflejaba en el rostro de David al relatar la historia. David es un joven de una de las comunidades indígenas que participó recientemente en uno de los programas de Discipulado Cimientos Firmes que realizamos en un pueblo lejano. David no era el único del grupo contemplando profundamente algunas perspectivas relacionadas a la gratitud y la importancia de aprovechar las oportunidades.

Con mucha tristeza por una oportunidad perdida, David relató lo que él y los otros habían presenciado:

“Pienso en ello todo el tiempo. Recuerdo cómo estaba al borde del río y todo sucedió tan rápido. Apareció el caimán y se la llevó. Nadie pudo salvarla. Su cuerpo quedó completamente destrozado en cuestión de segundos. Los hombres luego intentaron encontrar al caimán y matarlo, pero desapareció.

“Se fue mi amiga, fue arrastrada por el caimán, y con ella se perdió la oportunidad de compartirle la Palabra de Vida. Me siento muy mal por ella y también me siento culpable por no haberle compartido esta enseñanza, esta enseñanza de vida eterna que estamos escuchando y aprendiendo aquí. Esto me ha hecho pensar de una manera muy diferente.”

Durante los días que trabajamos juntos, otros participantes del grupo Discipulado Cimientos Firmes compartieron sus propias historias, testimonios, exhortaciones y palabras de ánimo con los demás. Muchos expresaron su gratitud por lo que Dios les había estado mostrando y enseñando. También se hizo énfasis en la importancia de tomar la iniciativa de manera intencional y aprovechar cada oportunidad que tengamos de servir, ministrar y de compartir la historia de Dios a quienes nos rodean. Los hermanos recalcaron su renovada conciencia de la importancia de tener cuidado de no dejar pasar las oportunidades.

Varias meditaciones que compartimos con el grupo durante nuestro tiempo juntos nos recordaron un versículo corto que parece recibir poca atención en muchos círculos cristianos, pero que, puesto en práctica, ha demostrado vez tras vez ser de gran bendición y edificación:

Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien (Hebreos 10:24).

Estimado lector, amigo y hermano, te apreciamos profundamente. ¡Confiamos que esta breve reflexión de hoy sirva de inspiración, bendición y aliento para tu vida! ¡ÁNIMO!

Rick y Eunice

EL CARÁCTER DEL OBRERO:REPUTACIÓN, CARÁCTER PROBADO, DIGNO DE CONFIANZA,ENTENDIDO, SABIO Y LLENO DEL ESPÍRITU SANTO

Un día, Jesús contó una parábola a sus discípulos con el fin de resaltar la importancia de la fidelidad (Mateo 25:14-30). Hay varias lecciones y retos que podemos apreciar en esta breve historia como también en el contexto en que se desarrolla. Lo más relevante para nuestra reflexión es el énfasis que Jesús pone en la diligencia, la confianza, la responsabilidad, la fidelidad y la integridad, tal como se refleja en aquellos a quienes el maestro (Señor, Amo, Jefe) consideró “buenos administradores” o como dice en Lucas 16:10 – “El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho.

En el libro de Los Hechos, capítulo 6, observamos un momento en el desarrollo de la iglesia primitiva. Aquí encontramos lo que podríamos llamar un “prototipo” en el desarrollo del liderazgo bíblico compartido (de equipo) tanto en la parte pastoral como en la parte administrativa (equipo de diáconos). Debe impresionar y llamar la atención de los pastores y líderes de nuestras iglesias y/o ministerios contemplar no sólo las características que consideraban fundamentales y esenciales para un administrador, sino también las características del trabajo a que estarían puestos como responsables. Debemos tener en cuenta la importancia que se le daba al carácter de estos hombres en el contexto de la labor que tendrían a su cargo: la de servir comida a las viudas. Hoy en día podemos observar diversos aspectos de ministerio moderno que muchos cristianos considerarían de “mayor relevancia”, “mayor prioridad” o “mayor importancia” que la administración de alimentos, en la cual se espera o se exige mucho, mucho menos en cuanto al carácter de quienes la realizan.

En este caso, la asamblea se puso a trabajar y juntos identificaron a siete hombres conocidos por ser dignos de confianza, entendidos y llenos del Espíritu Santo. Luego los presentaron a los líderes de la iglesia, quienes los reconocieron públicamente y les encomendaron la responsabilidad y la administración de este ministerio (Hechos 6:5-7).

Recordemos que el hermano Felipe fue uno de estos siete. Fue fiel y diligente en su servicio a las viudas y posteriormente fue usado por Dios para impactar a Etiopía con el mensaje del Evangelio, cuando Dios le encomendó la tarea de explicar claramente el significado de las Escrituras al alto funcionario, el tesorero de la reina de Etiopía (Hechos 8:26-40).

Hay mucho que considerar con respecto a los dos textos mencionados (Mateo 25 y Hechos 6); sin embargo, nuestro objetivo aquí es reflexionar sobre la importancia de las cualidades ya mencionadas en relación con lo que se conoce como “La Gran Comisión”: SER discípulo de Jesús y tomar la iniciativa deliberada de salir con un propósito definido para HACER discípulos de otros.

Para quienes sirven en el ministerio pastoral, en la obra misionera o en la formación de misioneros, los temas relacionados con esta reflexión son numerosos y tendrán un profundo impacto durante muchos años y de muchas maneras en lo que respecta a su participación personal y congregacional en la obra misionera.

Lamentablemente, encontramos nacidos-de-nuevo en nuestras congregaciones que poseen las cualidades y habilidades para diversos servicios, incluyendo para la obra misionera transcultural, son activos, trabajadores y serviciales; sin embargo, ya sea por las tradiciones religiosas de la iglesia, por falta de visión, propósito y dirección de la congregación y/o de su liderazgo, entre otros factores, nunca se les anima, ayuda ni inspira a desarrollar sus dones, y mucho menos se considera enviarlos y apoyarlos para multiplicar el discipulado entre los no alcanzados. Este es un problema grave ante Dios, y en algunas congregaciones el tema ni siquiera se toma en cuenta.

Por otro lado, encontramos otra dinámica diferente, pero relacionada con la del párrafo anterior, que lamentablemente ha terminado perjudicando muchas vidas valiosas y esfuerzos de evangelización. Debido a la gran necesidad de más obreros en algunos ministerios y en el campo misionero transcultural, en lugar de considerar y enfocarse cuidadosamente en las cualidades de carácter ya revisadas en la primera parte de esta REFLEXIÓN, los candidatos para el servicio o la capacitación son “calificados” según un conjunto de estándares muy diferentes a los que se destacan en nuestro “manual de vida”, la Biblia.

Hoy en día es común encontrar puestos ministeriales ocupados por personas que han cumplido ciertos requisitos académicos, teológicos y cursos de estudio entre otras expectativas. Todo esto puede ser maravilloso y complementario para y en la vida de una persona de carácter probado, íntegro, alguien digno de confianza, entendido y lleno del Espíritu Santo, pero ni siquiera los mayores logros del hombre pueden reemplazar la importancia fundamental de su carácter.

Ciertamente hay numerosas aptitudes necesarias para las tareas específicas de las que una persona será responsable en el ministerio. Ahora bien, en el sistema del mundo, esto se ve desde una perspectiva, pero en la representación de los propósitos globales de Dios, debe verse de manera diferente. Por ejemplo, la mayoría de los cristianos sensatos preferirían tener un cirujano que sea sumamente profesional, con un historial impecable y de mucha experiencia, aunque lleve una vida totalmente inmoral, que no hable decentemente sino de manera grosera antes que un cirujano cristiano muy amable, honesto y moral, ¡pero con un largo historial de pacientes que no sobrevivieron a su actuación como cirujano!

No obstante, cuando se trata de representar los intereses de Dios, siempre los encontraremos conectados con cualidades relacionales. Estas nos llevan inevitablemente a considerar QUIÉN es la persona, tanto en términos de lo que es capaz de HACER, como, sobre todo, en QUIÉN ES, su CARÁCTER. ¡Y el carácter ocupa el primer lugar en la lista!

En muchas ocupaciones ministeriales y en el trabajo misionero transcultural en particular, hay dos componentes importantes:

1) Las cualidades mencionadas anteriormente en relación con el carácter del siervo de Dios, y
2) Las habilidades técnicas necesarias para llevar a cabo la tarea ministerial en la que pretenden servir (una persona que no tiene la aptitud para cuidar y orientar pacientemente a los demás, no será un buen pastor. Una persona que no tiene la aptitud para aprender otros idiomas no debería ser asignada a trabajos lingüísticos, traducción bíblica, etc.).

La iglesia no está enviando a algunos que deberían ser enviados y, al mismo tiempo, está enviando a otros que no son adecuados. ¡Hay algunos que han sido enviados a enseñar, pastorear, evangelizar y discipular en otros países, culturas e idiomas, a pesar de que nunca han enseñado, evangelizado, discipulado o servido fielmente en su propia congregación o en los ministerios de su iglesia local!

En el resto de esta REFLEXIÓN, consideremos brevemente el envío de Pablo y Bernabé, y la iglesia local de la que fueron comisionados.

Lo siguiente proviene del manual de enseñanza EDIFIQUEMOS SOBRE CIMIENTOS FIRMES–ETAPAS 2 y 3, página 201 (Lección 6 de la ETAPA 3):

Esperamos que la reflexión de hoy haya sido de ánimo y ayuda práctica para cada uno de ustedes, nuestros queridos y estimados amigos y hermanos. Damos gracias a Dios por sus vidas, por su compromiso, perseverancia, dedicación y servicio, invirtiendo en las vidas y el destino eterno de otros en diversos lugares y contextos.

Los apreciamos mucho. Que Dios los bendiga.

Sus consiervos,
Rick y Eunice

LA IMPORTANCIA DE NO OLVIDAR CÓMO LLEGAMOS HASTA AQUÍ, DE TENER LA ACTITUD CORRECTA Y DE ESTAR MOTIVADOS POR LA GRATITUD

En estos últimos días, Eunice y yo hemos estado conversando sobre varios aspectos de lo que abarca una vida Cristocéntrica. La diferencia entre las ideas de “poner a Dios en primer lugar” de la vida y “una vida Cristocéntrica” es realmente enorme. El primero mantiene al hombre como el punto céntrico; el que ordena y organiza su vida y prioridades (¡incluyendo la decisión de “poner a Dios en primer lugar”, o posteriormente quitarlo del primer lugar si hay competencia con otras prioridades!). Más en el segundo modelo, si bien se puede decir que Dios, por supuesto, tiene el “primer lugar”, encontramos que aquí hay mucho más que eso; Él es el centro, el director, el Señor, el propósito y el enfoque en todo, así como el punto de partida de la vida misma. Si se edifica la vida alrededor de Jesucristo como un punto céntrico, la perspectiva sobre todo lo demás de la vida es distinta.

Quienes ya estén familiarizados con esta perspectiva reconocerán de inmediato que no es una idea nueva. De hecho, la idea de Dios como tema central, corazón, núcleo y punto de partida de todo es un concepto prominente en el desarrollo de la historia desde el comienzo del Antiguo Testamento y es inseparable del discipulado genuino. Este es otro ejemplo que nos muestra que las verdades, el significado y los propósitos de Dios en el Nuevo Testamento no pueden entenderse claramente sin el fundamento que al respecto da el Antiguo Testamento.

La semana pasada estuvimos revisando varios puntos sobresalientes en la carta de Pablo a los Romanos en relación con numerosos fundamentos encontrados en la historia del Pueblo de Israel en el Antiguo Testamento. Uno de estos puntos fundamentales se encuentra en el libro de Deuteronomio cuando el Pueblo de Dios está a punto de entrar a la Tierra Prometida.

Aquí, esto, nos puede ayudar recordar que quienes han nacido-de-nuevo pueden contemplar la Tierra Prometida como un tipo, símbolo o sombra relacionada con la nueva vida en Jesucristo (¡no con el Cielo! ¡En el Cielo no habrá guerras, luchas, tristezas, pérdidas, etc.!).

¡Esperamos que esta REFLEXIÓN les inspire ánimo, iniciativa y edificación en esta mañana! En Deuteronomio capítulo 7, aunque en este pasaje de las Escrituras nos encontramos en un contexto, tiempo y dispensación diferentes a los que estamos viviendo hoy, aún vemos el precepto de un pueblo edificando sus propósitos, valores, convicciones y vida alrededor del Dios Todopoderoso como eje central. Aquí Moisés está exhortando al Pueblo de Israel en cuanto a las bendiciones que le esperan al otro lado del Río Jordán en la Tierra Prometida si continúan viviendo una vida “Dios- céntrica”. A la vez les advierte de las consecuencias si se olvidan de la Fuente de donde vienen las bendiciones y provisión ¡Recordemos que donde encontremos promesas de bendición en las Escrituras, también encontraremos condiciones!

Desde la salida del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto y durante todo ese tiempo en el desierto, Dios se encargó de proveer para la gente sin ningún esfuerzo, trabajo o participación de ellos. Pero, al otro lado del Río Jordán, el pueblo tendría que aprender sobre la responsabilidad, el trabajo, la mayordomía y la relación directa que tendrían sus decisiones y valores con respecto a las bendiciones o consecuencias. Deberían seguir “viviendo por fe”, pero ahora de otra manera y con otro tipo de madurez y responsabilidad.

Los últimos días de la vida de Moisés serán dedicados a exhortar al pueblo que está a punto de iniciar su vida en la Tierra Prometida. De varias maneras Moisés sigue exhortando al pueblo, animándolo respecto a las bendiciones de Dios mientras al mismo tiempo advierte a la gente en cuanto a las consecuencias que experimentarían si se apartaban de Aquel que los salvó, su Señor y Salvador. ¡Esto nos lleva a tres puntos fundamentales que al final podemos ver como un solo desafío!

El primero de estos tres puntos es uno que encontramos a lo largo del libro de Deuteronomio, expresado de varias maneras en las exhortaciones de Moisés en el libro: “Tengan cuidado de no olvidarse del Señor su Dios.” Este es un tema entretejido a lo largo del Nuevo como también el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento lo vemos en el enfoque principal del motivo de celebrar puntualmente la Cena del Señor.

El segundo punto fundamental que observamos es la importancia de nuestra actitud y mayordomía ante Dios. Como ya fue mencionado, recordemos que las promesas de las bendiciones vienen con condiciones. ¡Pareciera que en nuestros tiempos, es común escuchar algunos maestros bíblicos citar diferentes promesas encontradas en las Escrituras sin mencionar las condiciones relacionadas a ellas! Una de las condiciones relacionadas con las promesas de Dios, que puede parecer prominente en el libro de Deuteronomio, es la de la obediencia, una idea que queremos explorar un poco más.

Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres”. Deuteronomio 7:12

Un tema a menudo mal entendido y mal enseñado en algunas iglesias hoy en día es el de la obediencia y la sumisión. Por supuesto la obediencia puede ser algo muy bueno. No obstante, la historia de la iglesia nos muestra claramente que el enfoque centrado en el deber o la necesidad de la sumisión y la obediencia, si bien puede producir fácilmente “Cristianos obedientes”, no necesariamente fomenta lo primordial: un espíritu de agradecimiento. La obediencia normalmente está impulsada por algún sentido de obligación. La obediencia puede ser una característica agradable. Pero a Dios le interesa el corazón, la actitud, la motivación del hombre; no tanto lo que hace sino más bien, por qué lo hace. Se puede obedecer un mandato de Dios y, al mismo tiempo, deshonrarlo.

Si decimos que la obediencia es buena, entonces deberíamos reconocer y decir que es mil veces mejor realizar algo por gratitud a Dios, sin siquiera pensar en la obediencia que hacerlo por un sentido del deber o por obligación. Las palabras de Moisés intentan ayudar al Pueblo a tener una perspectiva, actitud y motivación de gratitud, (recordando lo que Dios ha hecho por ellos).

Esto nos lleva al tercer, último y más importante punto de esta REFLEXIÓN; el de un espíritu, una actitud y una respuesta motivados por la gratitud a Dios.

Acuérdense de lo que hizo el Señor su Dios…. piensen en las grandes pruebas….. y en el gran poder que desplegó el Señor su Dios cuando los sacó de Egipto” (Deuteronomio 7:18-19).

Este último punto de esta meditación, el de la gratitud expresada, bien pudo haber sido la mayor preocupación de Moisés al contemplar el futuro del pueblo. A lo largo de la historia de la humanidad, y desde el principio hasta el final de las Escrituras, vemos una y otra vez que la mayor desgracia del hombre muchas veces tiene su raíz en el hecho de que, con el tiempo, su gratitud expresada a Dios ha disminuido.

En conclusión, podemos apreciar un profundo desafío que surge de estos tres puntos estrechamente relacionados. ¡Ojo! ¡Incluso con una minoría de la congregación que toma la iniciativa para ponerlos en práctica, puede traer vientos de transformación y avivamiento!

1)  “Tenga cuidado de no olvidarse del Señor su Dios”,

2)  Tenga cuidado de mantener siempre una actitud de humildad inspirada por recordar lo que Dios ha hecho por ti. Esto te librará a tener la bendición y el privilegio de ser un mayordomo de, y participar en la excelente voluntad, diseño y propósitos eternos de Dios, y

3)  Tenga cuidado de siempre tener presente que los primeros dos puntos pueden impulsarnos a la gratitud, y que, a su vez, la gratitud puede impulsarnos a reflexionar sobre estos dos puntos. ¡La gratitud es tanto lo que inspira como lo que resulta de la inspiración! Ser cimentado en la gratitud a Dios por todo lo que Él es y por todo lo que ha hecho le trae gran honor y gloria a Él, mientras que al mismo tiempo curiosamente trae bendición a quien expresa tal gratitud.

¡Al final, estos tres puntos se convierten en la esencia misma de nuestro carácter, nuestra enseñanza, nuestro discipulado, todo lo que hacemos y el motivo por qué lo hacemos! Todo resplandece desde una vida Cristocentrica, y a la vez fortalece la vida de quien está centrado en Jesús.

Rick y Eunice

LA-ENSEÑANZA-DE- BASE-SÓLIDA

LA-ENSEÑANZA-DE- BASE-SÓLIDA

Segunda Parte

En nuestra REFLEXIÓN pasada, relatamos brevemente cómo una invitación “única” para compartir la narrativa cronológica de la Palabra de Dios con un grupo tribal, rápidamente se convirtió en un enfoque ministerial “adicional” e inesperado para nosotros.

Durante algunas reuniones recientes con los nacidos-de-nuevo, sobresalieron varios testimonios que queríamos compartir con ustedes quienes están trabajando, en sus respectivos campos, con la enseñanza “Cimientos Firmes” compartiendo la enseñanza bíblica con un enfoque intenso, intencional y cuidadoso en el discipulado como eje central.  Nos sentimos profundamente honrados y bendecidos de servir con ustedes, y agradecemos a Dios por su inversión en tantas otras vidas para la eternidad.

Esta segunda parte de la REFLEXIÓN, de dos partes, contiene un par de meditaciones adicionales sobre la enseñanza bíblica cronológica y el discipulado, a lo que la gente de aquí ahora se refiere (traducido al español) como “la-enseñanza-de-base-sólida”.     

Justino expresó su gratitud por lo que Dios ha hecho en su vida y su hogar: “¡Estoy tan feliz de que Dios me haya hecho parte de su familia! La vida ahora es muy diferente. Ya no vivo según la antigua mentalidad. Mi esposa y yo hemos sido perdonados, ¡y ahora entendemos cómo perdonar! ¡Hoy somos hijos de Dios! ¡Ahora vivimos con y en la vida eterna! La-enseñanza-de-base-sólida nos llevó a comprender el verdadero y vivificante significado del mensaje de Dios. Hemos sido liberados y perdonados por medio de Jesús y ya no estamos bajo la esclavitud del pecado ni de nuestra vieja religión”.

Daniel es un hombre de unos treinta y tantos años que formó parte del primer grupo que escuchó atentamente la enseñanza cronológica, desde el amanecer hasta el anochecer, todos los días durante más de dos semanas. Su reflexión se centró en cómo Dios respondió a su primera oración, su transformación posterior y la bendición que hoy tiene al compartir el mensaje de Dios con su pueblo. 


A continuación mostramos parte de lo que Daniel compartió:

“Creo que tenía unos 15 años cuando empecé a leer la Biblia. Realmente no la entendía, pero algo que pude ver claramente fue que lo que nuestra religión nos enseñaba era muy diferente a lo que enseña la Biblia. Sinceramente quería entender el significado del mensaje bíblico, pero nuestra religión no podía ayudarme.

“Así que, aunque aún no conocía a Dios, pensé en intentar hablar con Él y pedirle ayuda. Decidí que tal vez podría intentar hablar con Dios de la misma manera que lo hicieron aquellos de quienes leí en la Biblia. Ellos invocaron al Dios de Abraham, Isaac y Jacob; y entonces eso fue lo que hice.

“Sí, le pedí al Dios de Abraham, Isaac y Jacob que me ayudara a comprender el significado de la historia de Dios. Y, bueno, poco después de pedir esa ayuda, Dios los envió a ustedes. ¡Así fue como nos trajo Su enseñanza-de-base-sólida a mí y a nuestro pueblo! Sí, entendí el mensaje bíblico con claridad. ¡Sé que es verdad porque en Jesús nací-de-nuevo! Su Palabra y Su obra lo hicieron realidad.  ¡Él es ahora el punto-céntrico de nuestras vidas!

“¡Estoy profundamente agradecido con Dios! ¡La Palabra de Dios ha traído una transformación increíble a nuestra gente! ¡Ahora tengo el gran privilegio de compartir el mensaje y la historia de Dios con mi propia gente!


¡Esta mañana estamos dando gracias a Dios por tu vida y por tus sacrificios, dedicación, servicio de amor y fidelidad invertido en los propósitos eternos del Dios Todopoderoso!  Cada uno está sirviendo en un lugar distinto, con diferentes dinámicas, dificultades, retos y cargas.  Pero tu trabajo no es en vano. Que Dios bendiga a cada uno de ustedes que siguen adelante edificando sobre “la-enseñanza-de-base-sólida”, Cimientos Firmes.  Eres apreciado y estamos agradecidos a Dios por tu vida.  ¡ÁNIMO!

Esta mañana estamos dando gracias a Dios por tu vida y por tus sacrificios, dedicación, servicio amoroso y fidelidad invertidos en los propósitos eternos del Dios Todopoderoso. Cada uno de ustedes sirve en un lugar distinto, con diferentes dinámicas, dificultades, desafíos, cargas, gozos y tristezas.  ¡Tu trabajo, hecho a la manera de Dios nunca es en vano! Que Dios te bendiga mientras continúa edificando sobre Cimientos Firmes, o como lo llama la gente aquí: “la-enseñanza-de-base-sólida”. Eres apreciado y estamos agradecidos a Dios por tu vida. ¡Ánimo!

Rick y Eunice

LA-ENSEÑANZA-DE-BASE-SÓLIDA

Primera de dos partes

En unos días, estaremos nuevamente en medio de unas comunidades indígenas de la costa panameña cerca de Colombia.  El propósito es dar seguimiento a un grupo tribal en particular muy motivado que, de diversas maneras, ha adoptado la dinámica de discipulado “Cimientos Firmes” en sus esfuerzos por alcanzar a su propia gente en comunidades distantes y aisladas.

Trabajaremos con líderes de al menos una docena de comunidades indígenas.  Nuestra preparación para este encuentro nos impulsó a reflexionar sobre estos amigos y otros que han descubierto el profundo impacto que genera la enseñanza de Cimientos Firmes cuando se aplica en el discipulado como eje central.

Nuestras meditaciones nos llevaron a pensar también en otro grupo donde estamos sirviendo, una comunidad indígena de otra cultura e idioma, y en unas reuniones recientes en particular.  ¡Esperamos que la siguiente historia y los testimonios te sean de ánimo y bendición en tus propios ministerios!  ¡Damos gracias a Dios por todos ustedes, nuestros amigos y consiervos que han compartido con nosotros sus experiencias similares! 

Aunque seleccionamos solo algunos de los muchos comentarios, lo compartido era demasiado extenso para una sola REFLEXIÓN. Por lo tanto, esta REFLEXIÓN se divide en dos partes.

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Nos sentamos atrás mientras cuatro de los nacidos-de-nuevo de la primera generación, como equipo, dirigían la reunión. Uno de los hombres compartió algo que nos hizo reflexionar sobre cómo conocimos a este grupo tribal hace más de una década.

En ese entonces, dos hombres de la tribu expresaron interés en escuchar la historia de Dios. Esto dio lugar a una serie de eventos, incluida una invitación que nos enviaron para enseñar la historia bíblica cronológica a ellos y a cualquier otra persona interesada en escuchar. A medida que se extendieron los rumores de la esperada enseñanza, el número de interesados comenzó a crecer.

Finalmente, llegó el día de la anticipada enseñanza. Temprano por la mañana, pequeñas canoas comenzaron a llegar a la orilla de la selva donde habían preparado el lugar para la enseñanza. ¡El grupo original de dos personas había crecido hasta más de 40 curiosos hombres y mujeres de la tribu!  ¡Estos amigos pasaron más de dos semanas con nosotros, desde el amanecer hasta el atardecer, explorando la historia de Dios desde el principio de los tiempos hasta la resurrección y ascensión de Jesús! 

¡Lo que comenzó como una invitación única para compartir la enseñanza de la historia de Dios, se convirtió en algo que jamás podríamos haber anticipado! Aunque ha pasado más de una década desde este primer encuentro, este ministerio “adicional” e inesperado continúa creciendo.

Recientemente, miembros del creciente grupo de nuevos seguidores de Dios compartieron varias reflexiones interesantes sobre la enseñanza bíblica cronológica y el discipulado, a la que ellos ahora llaman (traducido al español) la-enseñanza-de-base-sólida”.     

Uno de los hombres habló con gran convicción, diciendo: “Mi vida hoy es muy diferente a como era antes. El gran cambio no se produjo por algo que yo hiciera, sino por lo que Jesús hizo en mí. ¡Al perdonar mis pecados, Jesús lo limpió todo! ¡La enseñanza-de-base-sólida lo dejó todo muy claro! Entiendo todo lo que Jesús sufrió por mi culpa. Él es quien realizó esa obra de salvación. Por eso Jesús dijo: ‘Está terminado, todo está cumplido’. Así que ahora vivo en esa obra terminada. ¡Ahora soy un seguidor de Jesús, un nacido-de-nuevo! Dios debe ser el punto-céntrico de nuestras vidas, matrimonio y familia. ¡Él es quien nos sacó de la esclavitud! ¡Nunca esperábamos ni merecíamos recibir esta nueva vida, el tipo de vida  que es para siempre, pero aquí estamos, salvos y transformados!”   

Luego Víctor, uno de los ancianos de la tribu, expresó con emoción lo siguiente, entre muchos otros comentarios: “En nuestra antigua forma de pensar, realmente no sabíamos nada sobre el amor. Pero a través de la-enseñanza-de-base-sólida de la Palabra de Dios, llegamos a comprender el amor verdadero. ¡La buena Palabra de Dios nos enseñó muchas cosas maravillosas! ¡Dios es amor y, por eso, cuando nosotros, como pecadores, comprendemos todo lo que hizo por nosotros, lo que hizo para salvarnos y amarnos, también aprendemos a amar a Dios, a nuestro cónyuge y a amar a los demás!”

Otro dijo: “Cuando comenzaste esa enseñanza, la-enseñanza-de-base-sólida, todos pensábamos que Dios ya nos veía como buenas personas. Pero muy pronto la Palabra de Dios nos mostró que, en realidad, estábamos perdidos en la más completa oscuridad. Toda nuestra esperanza y nuestra fe estaban ligadas a nuestra religión y a nuestros pensamientos religiosos. Todo eso ha cambiado ahora. ¡Hemos pasado de la oscuridad a la luz!”  

Otro testimonio emotivo siguió: “¡Ahora he escuchado la historia de Dios desde el principio! La religión siempre nos enseñó que debemos hacer muchas cosas para ganar la salvación. La-enseñanza-de-base-sólida me llevó a comprender que la salvación nos llega por medio de lo que Dios hizo por nosotros, no por lo que supuestamente hacemos por Él. He salido de la confusión de la religión y ahora entiendo claramente el mensaje de Dios en cuanto a la salvación. Así que hoy estoy lleno de gozo y gratitud a Dios y quiero servirle con esa misma alegría y agradecimiento. Ya no quiero vivir como antes, de una manera egocéntrica. ¡Ya no! Ahora veo a Dios como mi verdadero-dueño-jefe y quiero vivir conforme a Su buen camino. ¡Quiero agradecer a Dios por todo lo que Él ha hecho para cada uno de nosotros!”

El intercambio de comentarios continuó durante un buen rato con otras reflexiones sobre cómo la-enseñanza-de-base-sólida ha ido transformando a un número cada vez mayor de vidas en este lugar. 


Apreciamos a cada uno de ustedes que leen esta REFLEXIÓN hoy y damos gracias a Dios por su inversión en otros círculos de vidas preciosas que, como dicen aquí, han “pasado al otro lado”, “a la nueva vida, el tipo de vida que es para siempre”.  Estamos eternamente agradecidos por su vida, fidelidad, dedicación y servicio. ¡Ánimo!

Rick y Eunice

FIELES A LO MÁS IMPORTANTE

Ocurrió hace años. Estuve llevando a un amigo indígena de la selva amazónica a donde visitaríamos a varias comunidades lejanas. Este amigo, que llamamos “Jaime” ha sido un hombre verdaderamente fiel a Dios y siempre centrado en Él . Pienso que hay muchos que son fieles, pero no tantos que siguen siendo fieles cuando llegan las dificultades, pruebas, persecuciones y peligros. A lo largo de estos últimos más de 45 años he tenido la bendición de ver de primera mano la vida de servicio y alabanza que Jaime ha vivido en medio de numerosos peligros, persecuciones, pruebas y dificultades. ¡Gracias a Dios por hermanos como Jaime!

La siguiente historia representa una ocasión en particular cuando pude apreciar sus perspectivas y convicción respecto a su relación con el Todopoderoso. Esperamos que esta REFLEXIÓN sea de bendición y estímulo para todos y cada uno de nosotros a no solo ser fieles, sino más bien fieles a lo más importante de esta vida.

Dios los bendiga,

Rick y Eunice

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Yo estaba cansado, pues había navegado todo el día conduciendo el bote, así que colgué mi hamaca y me fui directo a dormir. Ya muy noche, mi compañero oyó a la gente que tramaba hacernos daño. En la madrugada, oscuro todavía, me despertó. Sin hacer ningún ruido descolgamos las hamacas y salimos por una pequeña abertura en la pared de la aldea que daba a la jungla. Salimos a toda prisa hacia la canoa, arrancamos el motor y nos internamos en la espesa niebla.

Unos años más tarde, él quería regresar a hablar con la gente de ahí. Regresamos por el río hasta llegar a la vereda que llevaba del río a la aldea. Había muchos bejucos, así que, con el machete, nos tuvimos que abrir camino. Al llegar encontramos una aldea vacía, con manchas en el suelo por toda la aldea, como rastro de los cuerpos de los muertos que habían quemado. Casi toda la gente había muerto de una epidemia de malaria y los sobrevivientes habían quemado los cadáveres. Conforme caminábamos en silencio alrededor de la aldea, vi la profunda tristeza en los ojos de este amigo que esperaba poder ayudarlos.

Aunque está un poco más viejo ya (¡me imagino que yo también!), sigue firmemente andando en el camino de Dios. El año pasado, mientras regresábamos por el río, después de visitar unas aldeas, nos hicimos a la orilla y nos detuvimos para pasar la noche. Despejamos un área para acampar y colgar nuestras hamacas. Después de juntar leña y encender una fogata, nos sentamos en nuestras hamacas y comenzamos a platicar. Le pregunté por diferentes personas que habíamos conocido a través de los años. Habló con una profunda tristeza de aquellos que habían oído la Palabra de Dios, pero que no estaban siguiendo Su camino. Habló por un buen rato.

Mientras hablaba, parecía estar más conmovido al recordar a aquellos que habían “arrojado el habla de Dios” para irse por otros caminos, caminos que les habían traído mucho dolor y tristeza. Hizo una pequeña pausa, miró hacia el suelo, luego dio un salto al lado de la fogata, golpeándose el pecho. Y con una convicción abrumadora alzó su voz, “¡Pero yo nunca lo voy a desechar! ¡Jesucristo es mío! ¡Él es mío y nunca arrojaré al Gran Espíritu! ¡Él es el único camino! Creo que no se suena tan impactante en español, pero se entiende el mensaje.

Explorando el significado, el propósito y la suma de todas las búsquedas de la vida, ¿ha llegado usted también a esta misma abrumadora convicción? ¿Puede usted decir con nuestro amigo del Amazonas: “Sí, Él es el único camino, Él es mi único camino”?

Cuando Jesús llamaba a personas en lo particular a que lo siguieran, ellos caminaban con Él, no tanto siguiéndole a Él. Haríamos bien en acercarnos un poco más al Señor, a no estar tan entregados a los valores y búsquedas insignificantes de esta vida, a costa de las cosas de mayor valor.

“Las cosas de mayor valor” se ven con más claridad cuando las comparamos con las otras búsquedas de la vida que se oponen a ellas. ¿Cuáles son estas “cosas de mayor valor”?

Amar al Señor tu Dios

con todo tu corazón

y con toda tu alma

y con toda tu mente

y con todas tus fuerzas…

y amar a tu prójimo como a ti mismo.

No existe mandamiento mayor que éste.

Así que, De Vez En Cuando , tómese algún tiempo para mirar hacia atrás, reflexionar, reevaluar. Lo breve de la vida no nos permite hacer muchas de esas paradas. Por eso, de vez en cuando, tómese un tiempo para mirar atrás, recordar, meditar y reflexionar.

Reflexión en las vidas, experiencias, lugares y eventos que han formado y alterado su ser, sus valores, su perspectiva y sus propósitos en la vida. Tómese un tiempo para agradecer a Dios por quién y qué es usted en Él, por lo que tiene y, si es posible, aun por sus dolores, sus pérdidas y sus desilusiones. La vida es corta. Hagamos lo mejor de ella para la eternidad. Mantengamos nuestros ojos en Jesús, el Autor y Perfeccionador de nuestra fe.

Ahora es el momento, el mañana no puede llegar. Jesús está ante nosotros, ante una gran multitud y llama otra vez… Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.  Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por aceptar el evangelio, la salvará.

(Esta historia se encuentra en el libro De Vez en Cuando — páginas 270-273).

La necesidad de pastores estables, fieles, dedicados y comprometidos a largo plazo. (5ta de 5)

Esta es nuestra quinta semana, dedicando solo unos cuantos minutos cada una de estas semanas para refrescar nuestra visión sobre la importancia de nuestras actitudes, lo fundamental de mantener una perspectiva correcta, de tomar la iniciativa en la organización, el trabajo en equipo, y el discipulado intencional.


Cerraremos esta breve serie de cinco semanas con un breve vistazo de la importancia de la estabilidad a largo plazo, la fidelidad, la dedicación y el compromiso en las vidas de quienes sirven o desean servir como sobreveedores.

Es bueno que no haya cambios constantes en el equipo de sobreveedores. Los dirigentes deben ser dedicados, fieles y comprometidos. No deben ser inestables o indecisos en su servicio. De esta manera pueden servir muchos años en este ministerio. En la iglesia debe haber siempre un crecimiento lento pero seguro, tanto en el discipulado y el ministerio, como también en el liderazgo. En cuanto al liderazgo, este crecimiento debe ser lento, responsable y cuidadoso, pero sin limitar o cerrar paso a otros hermanos que han sido constantes, fieles, íntegros, responsables, y que califican, moral y espiritualmente, para este servicio.

Debes haber nuevos discípulos como fruto del ministerio de todos los hermanos. A la vez, en la congregación, deben existir hermanos que puedan unirse al equipo de dirigentes. Toda la congregación debe servir. Si los hermanos de la congregación no están ministrando personalmente en la comunidad y alcanzando a los necesitados, esto demuestra que hay un problema serio con los hermanos. Además, revela un problema sistémico en el liderazgo. Si los dirigentes dejan de crecer, de aprender y de sumar cada tantos años a otros hermanos al servicio de sobreveedor, entonces, en poco tiempo, habrá estancamiento, no sólo en el liderazgo sino también en la iglesia.

¡Ánimo amigos! Cuando todos los hermanos de la iglesia están sirviendo, participando en el trabajo de alcanzar a los perdidos y necesitados, y edificándose los unos a los otros en la congregación, entonces verán lo que es en realidad la iglesia a la manera de Dios. Hermanos, harán bien en no pasar por alto estas dinámicas tan delicadas, pero a la vez, tan importantes.

(Tomado de las páginas 297-298, Las Lágrimas en el Camino de Mileto).

La oportunidad para el discipulado en los contextos de la enseñanza, la visitación, la evangelización, el servicio y el pastoreo. (4ta de 5)

En la REFLEXIÓN de la semana pasada, revisamos brevemente unos puntos de vista sobre la necesidad de una buena coordinación entre los dirigentes y el propósito de las reuniones pastorales en relación con los ministerios. El discipulado es un enfoque que debemos encontrar entretejida en cada aspecto de la vida congregacional. Los dirigentes deben tomar la iniciativa para enfocarse en el discipulado en todos y cada uno de los contextos ministeriales. Esperamos que esta breve REFLEXIÓN sea un ánimo para cada uno de ustedes que están esforzándose por guiar a cada miembro de su congregación a su máximo potencial en el uso de sus dones espirituales para la edificación del cuerpo y para los buenos propósitos eternos de Dios.

En las visitas para trabajar o convivir, y en los equipos enseñando los estudios cronológicos Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes , les damos esta recomendación; No trabajen solos. Deben hacer todo lo posible por llevar a uno o dos hermanos más. Así otros tienen la oportunidad de observar, apoyar y quizás, participar. En cuanto al trabajo de los dirigentes, es importante que otros hermanos los acompañen para observar, aprender y, en algunos casos, participar con sus hechos. De repente esto se convierte en parte del discipulado con algunos. Sea como mar, de ninguna manera los dirigentes deben trabajar de forma tal que sólo ellos aprendan cómo llevar a cabo estos ministerios. Deben trabajar de manera que se reproduzca y crezca el trabajo.

En las reuniones de los dirigentes, deben tomar en cuenta la importancia del discipulado, no sólo el trabajo. El ministerio de la iglesia es para y por medio de toda la iglesia, no sólo de los dirigentes.

La iglesia no es iglesia si los miembros de la misma no están funcionando. Este enfoque es básico para los dirigentes, ayudar a los demás a desarrollarse y sobresalir.

(Tomado de las páginas 296-297, Las Lágrimas en el Camino de Mileto).

El propósito y la naturaleza práctica de las reuniones de los dirigentes en relación con el ministerio básico. (3era de 5)

En la REFLEXIÓN la de semana pasada, echamos un vistazo a la perspectiva relacionada con la actitud de los líderes y cómo los siervos de Dios necesitan pensar de los demás.  Esta semana consideraremos algunos puntos de vista sobre la necesidad de la buena coordinación entre los pastores y el propósito de las reuniones de los dirigentes en relación con los ministerios.

Ha sido nuestra práctica, en los equipos de plantación de iglesias, apartar un tiempo semanal para trabajar juntos orando, y para considerar las necesidades, retos y luchas de los hermanos de la congregación y de nosotros mismos. En algunas reuniones no es bueno tomar decisiones sino sólo orar por los hermanos. En otras, hay momentos en los que después de orar, debemos discutir, tocar temas difíciles y, estando unidos, buscar la mejor decisión sobre asuntos delicados. Luego está la necesidad de visitar a todos los hermanos, trabajar con ellos, ayudarlos y servirlos. Apreciados hermanos, les recomendamos seguir este ejemplo.

Los llamados “líderes” no son en realidad líderes si su contacto con los hermanos está limitado a cultos, reuniones y cosas por el estilo. Por eso, el trabajo de los líderes es muy importante y no puede ser tomado a la ligera. Los dirigentes deben ser hermanos conscientes de los demás.

Así mismo los dirigentes, igual que otros hermanos de la congregación, deben tener comunicación con los enviados de la iglesia, los misioneros. Conocemos a varios misioneros que han trabajado en el campo por más de veinte años y ni una sola vez han recibido siquiera una notita de ánimo de los sobreveedores. ¡Y en algunos de estos casos, estamos hablando de iglesias que hasta tienen un pastor dedicado, de tiempo completo, a los trabajos misioneros de la iglesia! Somos testigos, no es una exageración, pero eso sí, es una tremenda pena.

Recomendamos que en las asambleas y equipos de plantación de iglesias, haya hermanos responsables que tomen muy en serio la necesidad de reunirse cada semana. Siempre hay necesidades. Si los hermanos vienen, o no, a buscar ayuda, los dirigentes deben salir a visitar, trabajar y convivir con cada uno. Hay demasiadas iglesias donde los pastores sólo buscan a los hermanos cuando faltan a un culto, cuando están enfermos o si el hermano está causando problemas.

(Tomado de las páginas 294-296, Las Lágrimas en el Camino de Mileto).

La necesidad fundamental, absoluta y esencial de que los ancianos demuestren humildad genuina y la convicción de que las demás personas son inmensamente valiosas y más importantes que ellos mismos. (2da de 5)

En la REFLEXIÓN de esta semana consideraremos brevemente una perspectiva relacionada con la actitud de los líderes y cómo los siervos de Dios necesitan pensar de los demás.

El apóstol Pablo nos da instrucciones muy directas sobre la actitud que debemos adoptar como propia. Es sorprendente cómo muchos supuestos seguidores de Dios, incluyendo “líderes cristianos”, descartan con tanta rapidez la importancia de seguir la misma Palabra que predican. Leamos con atención los siguientes 11 versículos de Filipenses 2:1-11.

Así que, si Cristo les ha dado el poder de animar, si el amor los impulsa a consolar a otros, si todos participan del mismo Espíritu, si tienen un corazón compasivo, llénenme de alegría viviendo todos en armonía, unidos por un mismo amor, por un mismo espíritu y por un mismo propósito. No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo.  Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.  Tengan unos con otros la manera de pensar propia de quien está unido a Cristo Jesús, el cual: Aunque existía con el mismo ser de Dios, no se aferró a su igualdad con él, sino que renunció a lo que era suyo y tomó naturaleza de siervo.  Haciéndose como todos los hombres y presentándose como un hombre cualquiera, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, hasta la muerte en la cruz.  Por eso Dios le dio el más alto honor y el más excelente de todos los nombres, para que, ante ese nombre concedido a Jesús, doblen todos las rodillas en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, y todos reconozcan que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Volvamos al versículo 3, donde Pablo exhorta a los creyentes diciendo:  No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. 

Toda congregación que desea tener efectividad en su ministerio debe pensar en términos de “Equipo”.  Todo hermano de la congregación, especialmente los dirigentes, deben tener una perspectiva realista y humilde de sí mismos. No puede existir una actitud de equipo entre los hermanos si existen, a la vez, sentimientos de superioridad entre algunos, especialmente los sobreveedores. Ahora bien, hay que tomar en cuenta que algunos pueden tener trabajos o mayordomías de más peso que requieran más responsabilidad, pero de ninguna manera deben verse como indispensables o mejores que los demás. Una actitud de humildad y servicio, unida a una convicción de que los demás son de inmenso valor e importancia, es básica y elemental para edificar todo ministerio.

(Tomado de las páginas 293-294, Las Lágrimas en el Camino de Mileto).