REFLEXIÓN #6 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

En esta sexta reflexión, abordaremos varios retos que su grupo de nacidos-de-nuevo podría enfrentar en relación con el tema del bautismo; algunas ideas u orientaciones provenientes de experiencias pasadas o participaciones con determinados grupos religiosos. También ofreceremos algunas sugerencias y perspectivas sobre el bautismo y su relación con el discipulado.

¡Que Dios les dé guía y sabiduría al aplicar estos principios bíblicos en su excelente trabajo de ser de bendición eterna para los demás! Que Dios los bendiga, queridos amigos y hermanos, dondequiera que estén: ¡ÁNIMO!!!

==========================================================================(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 39-42)

El significado y el propósito del testimonio
Hay grupos religiosos que confunden profundamente a la gente a través de varias contradicciones. Por un lado, les enseñan que la salvación se adquiere exclusivamente por medio de la fe, mientras que, por el otro lado, les enseñan que tienen que ser bautizados para que sus pecados les sean verdaderamente perdonados. Sus miembros piensan que, aunque uno ponga toda su confianza en el Señor, no es verdaderamente salvo, sino hasta que la persona sea bautizada. Hemos visitado algunos pueblos donde creen que cuando alguien está siendo bautizado en el río, nadie debe estar en la corriente río abajo. Creen que el agua está llevándose los pecados de la persona que se está bautizando y si alguien está en el agua río abajo, podría contaminarse.

El significado y el propósito del bautismo es simplemente dar testimonio de la decisión que uno ha tomado de confiar en Jesús e identificarse con Él en Su muerte, sepultura y resurrección.

Hay dos identificaciones formales establecidas para el creyente – el bautismo, y la participación de la Cena del Señor. Ambas deben ser dinámicas, llenas de sentido y repletas de agradecimiento. Ambas tienen una función muy importante. En sus iglesias y equipos de enseñanza, deben analizar con sabiduría cuáles son las mejores formas para facilitar estas funciones importantes.

El bautismo es un testimonio de la fe del individuo. Somos bautizados una sola vez y esto sirve como testimonio inicial de que hemos muerto a la esclavitud de la vida pasada y ahora nos identificamos con Jesús, resucitados a la vida nueva.

Retos con que pueden estar luchando sus alumnos
Hermanos, aunque ustedes han enseñado a sus grupos con todo cuidado desde el principio, y sus alumnos han entendido el significado del Mensaje de Dios para sus vidas, es posible que algunos de los nacidos-de-nuevo tengan un choque en este punto. Si el individuo ha sido adoctrinado previamente en alguna orientación religiosa, puede sentirse incómodo al descubrir que lo que creía por muchos años realmente no tiene base bíblica. Por ejemplo, si alguno pregunta si su bautismo como infante o su bautismo en una “iglesia religiosa” no “sirvió”, ustedes, los maestros, no deben discutir sobre si su bautismo le “sirvió” o no. La cuestión realmente es otra. Deben buscar la manera de ayudar al nuevo creyente a entender la función, el objetivo y el propósito del bautismo, no si su bautismo “sirvió” o no.


Algunos de los que han salido de algún trasfondo religioso, y que ahora son nacidos- de-nuevo, pueden cargar y luchar por algún tiempo con ciertas ideas legalistas en cuanto a si una u otra cosa “está bien” o no. Hay que ser pacientes con ellos y ayudarles a entender que lo bueno y correcto está relacionado con la función y el propósito del Espíritu Santo y la Palabra de Dios en sus vidas, no tanto con la forma de cómo hicieron cualquier cosa antes.

Sería provechoso para el individuo que se encuentra en esta situación, preguntarle si cuando lo bautizaron como infante o, cuando lo bautizaron en su antigua religión, si su bautismo tuvo como propósito dar testimonio de su convicción, de su fe e identificación personal con Jesús. Si contesta con inseguridad, probablemente su “bautismo” no fue más que un baño sin jabón. Si este nacido-de-nuevo ahora está firme en su fe y entiende el significado de la Palabra, entonces también podrá entender que el bautismo que realmente “sirve” es el que cumple con la función de dar testimonio de su identificación como seguidor de Dios.

Unas sugerencias sobre los bautismos
Les recomendamos que no impongan al nuevo discípulo de Jesucristo tantas condiciones externas cuando este quiera bautizarse, ni más condiciones para que pueda participar de la Cena del Señor. No es correcto ponerle cargas a aquel que tiene el derecho y privilegio como hijo de Dios participar y dar testimonio.

Es bueno instruir y orientar al hombre sobre sus valores y convicciones, más no conviene tratar de transformar el carácter del hombre imponiéndole reglas, legalismos y formas externas. El resultado de una obra religiosa-legalista externa será una vida como la de los fariseos y una espiritualidad ficticia. Lo que se impone externamente solo afecta la forma o apariencia externa, pero no transforma el fundamento del individuo. Lo que surge de los valores, las convicciones y la obra del Espíritu Santo internamente, dará fruto genuino también externamente.

Quizás ustedes los maestros, o algunos de sus alumnos, han sabido de iglesias que imponen un tiempo “de prueba”, “para ver” si el nuevo discípulo en realidad está firme o seguro en cuanto a su fe, antes de bautizarlo. Eso no tiene ningún respaldo bíblico. ¡La “prueba de tiempo” a su seriedad, se verá a lo largo de su vida cristiana después de su bautismo! Les sugerimos no imponer condiciones, tiempos de prueba u otros requisitos a quienes quieren bautizarse, además de entender el significado y propósito del bautismo.

Lo que nos sigue dando dirección es enfocarnos en que nosotros mismos seamos verdaderos discípulos y que tomemos muy en serio el discipulado. Mateo 28:19 lo pone claro: “Vayan, pues a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas (identificándoles en su relación con el Todo-Poderoso) en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.

El discipulado, relacionado al bautismo
Nosotros y nuestras iglesias debemos enfocarnos en el discipulado. El discipulado incluye el identificar (bautizar) a los nuevos discípulos como también enseñarles todo el consejo de Dios. Así, ellos también saldrán a hacer lo mismo, alcanzando a los perdidos, reproduciendo y multiplicando el discipulado.

Tomando en cuenta que esta es la naturaleza del discipulado, les recomendamos mucho que los que hayan participado llevando a cualquier persona a conocer al Señor, sean ellos mismos quienes la bauticen. Aunque no hay necesidad de tener a alguien “especial” que oficie el bautismo, es conveniente, sabio y correcto contar con la afirmación y participación presencial de los dirigentes de su congregación. En todo caso, el enfoque del bautismo debe ser el testimonio de identificación del nuevo discípulo. De ninguna manera, el énfasis del bautismo debe ser en la persona o personas que lo bautizan.


Hay pastores que buscan bautizar a la gente como si estuvieran buscando acumular trofeos. Hasta hay algunos que mantienen registros de la cantidad que han bautizado. Esto viene a raíz de la forma religiosa egoísta y muerta. Pablo reprendió a los corintios precisamente por estos criterios egoístas. Aunque Pablo había fundado la iglesia de Corinto, no bautizó a muchos de ellos. ¡Ni siquiera podía recordar muy bien a quiénes había bautizado! Por favor, tomen un minuto y lean 1 Corintios 1:10- 17. Gracias a Dios por la función del ministerio de nuestro hermano Pablo y también, por la forma que adoptó, con la cual nos dejó un buen ejemplo y testimonio. Las formas y función que nos muestra Pablo en su ministerio nos pueden ayudar a seguir en el camino derecho y en el camino del discipulado.


El tiempo que invertiremos en la enseñanza de la Etapa 2 es breve y conciso. Aunque no abordamos el tema del bautismo en la Etapa 2, los preceptos de identificación en la Etapa 2 tienen íntimos enlaces con lo que viene en la Etapa 3, donde trataremos con esta cuestión. Nuestra recomendación respecto a CUÁNDO contemplar las oportunidades para los bautismos de los nacidos-de-nuevo es esperar hasta llegar al contexto natural del tema en el desarrollo del relato bíblico. Creemos que así los involucrados tendrán mucho mayor entendimiento, y el tema tendrá mayor significado, relación, y sentido. Esta porción de la introducción en el manual donde estamos tratando con la cuestión del bautismo les puede ser útil más adelante al llegar a la Etapa 3 en el libro de los Hechos. Pueden usar estas notas como referencia en sus explicaciones sobre el tema con sus alumnos.

REFLEXIÓN #5 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

Esta es nuestra quinta reflexión relacionada con la necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor. ¡Esta semana seguimos contemplando unos puntos básicos sobre la identidad del nacido-de-nuevo en Jesucristo y cómo esta se manifiesta a través del bautismo a la manera de Dios!

Querido y muy estimado amigo y hermano, dondequiera que te encuentres: — ¡Ánimo y adelante!!!

==========================================================================(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 36-39)

Unos puntos básicos sobre el bautismo
Hay tantas ideas y costumbres sobre lo que es el bautismo y formas sobre cómo se debe realizar. Hay grupos que creen que para ser salvo, obligatoriamente, uno tiene que ser bautizado. Algunas iglesias obligan a los hermanos que se han mudado de otro lugar, aun cuando han sido seguidores de Jesucristo por muchos años, a que se bauticen de nuevo antes de aceptarlos como parte de la congregación. Otras iglesias le dan mucha importancia y énfasis a los detalles de la forma: el lugar, el ambiente, la vestimenta especial, cursos sobre el bautismo, preguntas y respuestas en preparación para una ceremonia que solo su pastor puede oficiar.

Algunos grupos suponen que la salvación depende del bautismo. Algunos de estos grupos insisten en una “fórmula exclusiva” para ser salvo por medio del bautismo. Estas congregaciones se apoyan, principalmente, en un texto tomado de Hechos capítulo 2. Actualmente hay dos ideas erróneas sacadas de este versículo. Si nos fijamos en el contexto en el que se encuentra este versículo, comprenderemos claramente qué fue lo que ocurrió y por qué. El texto que usan para afirmar esa doctrina es Hechos 2:38 que dice: “Pedro les contestó: ‘Vuélvanse a Dios y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios les perdone sus pecados, y así él les dará el Espíritu Santo’ ”.


Las dos ideas erróneas son estas: la primera, dicen que uno debe bautizarse para que Dios le perdone sus pecados. La segunda, dicen que la única forma correcta de bautizarse es solamente en el nombre de Jesucristo. En su estudio personal, deberían revisar todas las otras citas que mencionan el bautismo, principalmente en el libro de los Hechos, y así obtener información más clara sobre lo que es y lo que no es el bautismo. La mayoría de ustedes podrán resolver estos asuntos en el contexto de este mismo capítulo sin necesidad de hacer un estudio más profundo.

Identificación y arrepentimiento
Dios hizo algo tan extraordinario que dejó a todos asombrados y sin saber qué pensar. La mayoría de los que estaban presentes en Jerusalén habían viajado desde pueblos muy lejanos para participar en la Pascua y en las fiestas que seguían la Pascua, incluyendo la fiesta de Pentecostés.

Hechos 2 nos habla de este milagro que atrajo a una gran multitud, gente de diferentes idiomas y de pueblos distantes. Estaban admirados de cómo todos oían hablar de las maravillas de Dios en sus propios idiomas. Era algo asombroso y muchos fueron a ver qué estaba pasando. Los que anunciaban las maravillas de Dios eran de Galilea y hablaban en idiomas que jamás habían
aprendido.

Unos quedaron asombrados preguntándose qué significaba todo eso. Otros empezaron a burlarse diciendo que los discípulos de Jesús estaban borrachos. Luego Pedro se puso de pie y empezó a dar una explicación.

¿A quiénes se estaba dirigiendo Pedro? Pues, estaba hablando a gente religiosa, judíos religiosos de todas partes, gente que conocía las Escrituras (nuestro Antiguo Testamento), y que creía totalmente en Dios y en el Espíritu de Dios. Sin embargo, esas
personas presentes no habían creído en Jesús. Además, habían sido espectadores y estuvieron a favor de la crucifixión de Jesús. Pedro recurre a las Escrituras, las palabras de los profetas y la historia que encontramos en el Antiguo Testamento. Luego les muestra que Jesús era precisamente Aquel a quien anunciaban estas Escrituras.

Alrededor de 3.000 personas empezaron a ver y a entender las Escrituras como nunca antes. Ya estaban plenamente identificados con el Dios y Espíritu de las Escrituras (por eso habían ido a Jerusalén en esas fechas), pero cuando vino Jesús, lo rechazaron. Cuando se dieron cuenta de que Jesús era el Señor y Mesías y que ellos habían tenido parte en Su muerte, se afligieron profundamente, y preguntaron: “Hermanos (de raza), ¿Qué debemos hacer?” Pedro les da la respuesta acorde a la situación, el contexto y la dinámica de aquel día. Eso lo vemos en Hechos 2:38.

Entendiendo el propósito del bautismo
En el contexto de todo lo que había
pasado (tomen el tiempo para leer de
corrido los capítulos 1 y 2 de Hechos),
es completamente razonable y
entendible lo que dijo Pedro. Él les está
diciendo – ustedes son personas
religiosas buscando al Mesías, pero este
Jesús es el Mesías que buscan. Sin
embargo, ustedes lo rechazaron y lo
asesinaron. Por eso dijo Pedro:
“Vuélvanse a Dios”. ¿Entonces qué
faltaba? Pues, que se identificaran con
este mismo Jesús que habían
rechazado, e identificarse directa y
personalmente con Él. Entonces Pedro dice: “bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo”, reconociendo así que Jesús es el que vino a perdonar sus pecados.

Pedro no les está dando una fórmula para la salvación. No les está diciendo que necesitan bautizarse de manera especial y pronunciar solamente el nombre de Jesucristo. Pedro les está ayudando a entender el significado y propósito de las Escrituras. Les está ayudando a entender que habían rechazado la única solución de Dios para ellos, la persona de Jesús. Les dijo que ahora debían identificarse con este Jesús y, aunque lo habían asesinado, Él les perdonaría sus pecados.

¿Cuál fue el resultado de este entendimiento en aquellos que hicieron caso al mensaje de Pedro? Se identificaron con Jesús públicamente por medio del bautismo. No solo eso, sino que también se unieron a los demás creyentes en la enseñanza, en la oración con los demás, compartiendo los unos con los otros y recordando la muerte y el sacrificio de este Jesús a favor de ellos (por medio de la “Cena del Señor”).

Se ve claramente que el propósito y función del bautismo es IDENTIFICACIÓN. La salvación no se recibe por la fórmula de fe más obras, incluyendo el bautismo. Entendemos todo este asunto, con más claridad, cuando lo estudiamos en su contexto bíblico e histórico en las siguientes etapas de la enseñanza. Nos sirve como un ejemplo más de la importancia de una enseñanza ordenada tanto en el evangelismo como en el discipulado. Evitamos mucha confusión cuando enseñamos desde el principio.

REFLEXIÓN #4 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

Esta es nuestra cuarta reflexión relacionada con la necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor. ¡Ahora seguiremos contemplando algunos aspectos de la identidad del nacido-de-nuevo en Jesucristo y cómo esta se manifiesta a través del bautismo a la manera de Dios!

¡Que Dios te anime hoy mientras continúas navegando y recorriendo el camino de esta vida con plena integridad y firmeza de carácter, tanto en tu vida personal como también en tu servicio, invirtiendo en los propósitos eternos del Todopoderoso! Tus esfuerzos son muy importantes y tienen consecuencias eternas. Eres profundamente
valorado y apreciado. ¡Ánimo!!!

==========================================================================(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes– ETAPAS 2 y 3, páginas 33-36)

El bautismo – testimonio
Desde el principio, hemos tenido la costumbre en nuestras congregaciones de llevar a cabo los bautismos en la calle, frente a las casas de los nuevos discípulos. De esta manera, sus conocidos, vecinos y otros del público pueden observar (¡Aunque a veces con mucha curiosidad!) lo que está pasando. Salvo en pocas excepciones, esta es la forma que hemos practicado. Esta forma facilita la función para que el creyente pueda dar testimonio público de su nueva vida, ante sus vecinos, amigos, ante los creyentes, así como ante los que no lo son. De esta manera, el individuo va uniendo sus “convicciones internas” con el “acto público externo”. Vamos a hablar un poco sobre lo que es y lo que no es el bautismo, empezando con el texto citado anteriormente, 1 Corintios 10:1-4.

El bautismo en la nube y en el mar identificación. Nuestro hermano Pablo habla sobre algunas cosas que a simple vista, para algunos podrían parecer extrañas. Al hacer referencia a la historia de los israelitas, sobre un evento que había ocurrido casi 1.500 años antes de Cristo, nos dice que todos ellos quedaron unidos a Moisés al ser bautizados en la nube y en el mar. Luego habla de cómo tomaron agua de la roca espiritual que los acompañaba en su viaje, la cual era Cristo. Aquí Pablo menciona tres “identificaciones”, un bautismo en la nube, otro bautismo en el mar, y la provisión de Cristo quien los acompañaba dándoles pan del cielo y agua de la roca en su viaje, ¡suceso ocurrido casi 1.500 años antes del nacimiento de Jesucristo!

Obviamente, no estamos hablando del mismo bautismo en el Nuevo Testamento o en nuestras iglesias hoy en día, pues en este contexto, los israelitas se unieron a Moisés al ser bautizados (Moisés sirvió como símbolo o figura de Cristo). El texto dice que los israelitas quedaron unidos a Moisés al ser bautizados en la nube y en el mar.

Las preguntas que surgen son, ¿Qué es el bautismo en la nube? Y luego, ¿Por qué dice que fueron bautizados en el mar, si ninguno de los israelitas fue sumergido ni se mojó, al pasar por las aguas? Al considerar estas preguntas, podríamos confundirnos rápidamente, tratando de interpretar cuál es la forma correcta, cuál es la forma de bautizarnos en la nube y en el mar. Sin embargo, deberíamos enfocarnos únicamente en el hecho de que Dios estaba identificando a Su pueblo con el Libertador.

Lo importante no tiene nada que ver con esas cuestiones de las formas. Debemos tener cuidado de no pasar por alto el propósito, la función y el objetivo de estos temas y enredarnos en lo absurdo. En ningún momento se detuvieron los israelitas para organizar un comité de bautismos para discutir sobre las formas – cuántas clases de preparación se debían tomar antes de la ceremonia, dónde conseguir suficientes floreros para decorar, o por la preparación de batas especiales y apropiadas, o de los ensayos de las preguntas y respuestas que tendrán lugar antes de ser bautizados.

Lo importante se centra plenamente, en algo que, desafortunadamente, se ha perdido en muchos de los bautismos de hoy. Lo fundamental era su plena convicción, decisión e identificación con la guía de Dios (en la nube) y Su poderosa mano que los pasaba de la muerte a la vida nueva (pasando por el mar entre dos murallas de agua).

“Identificaciones” que nos sirven de ejemplo Pablo exhortó a los hermanos de Corinto, de la siguiente manera: No quiero hermanos, que olviden que nuestros antepasados estuvieron todos bajo aquella nube, y que todos atravesaron el Mar Rojo”. Esto ocurrió al inicio del éxodo del pueblo de Israel. Habían dejado atrás su antigua vida, la vida de esclavitud y el dominio del opresor para seguir a Dios hacia la tierra prometida.

Hermanos, hay mucho por decir sobre la importancia de la función del bautismo, pero tengan cuidado. En el momento en que perdamos el testimonio, la guía de “la nube”, o sea, la dirección de Dios, el agradecimiento por el camino que Dios nos abrió para atravesar “el mar”, (la muerte), lo único que nos quedará es una forma muerta, un rito religioso, absurdo e inútil.

Les animamos a leer 1 Corintios capítulo 10. Inmediatamente se darán cuenta de que todos estos eventos sucedieron como ejemplo para nosotros. No fueron registrados con el fin de darnos ciertas formas sobre cómo hacer las cosas, sino para motivarnos a revisar los fundamentos de nuestras vidas, nuestros valores y nuestra dirección en esta vida. Estos enfoques serán esenciales para los nuevos creyentes en sus grupos quienes pronto estarán contemplando lo que en verdad es el bautismo que glorifica a Dios.

No tomaremos el tiempo, en este momento, para hacer un estudio exhaustivo sobre el bautismo, pero les queremos dejar unas pautas básicas para ayudarles, lo mejor posible, a estar preparados para esta parte de la enseñanza. Queremos apoyarles en el buen discipulado que están llevando a cabo y a evitar la infección cancerosa que viene con las formas muertas de la religiosidad.

REFLEXIÓN #3 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

En nuestras dos primeras REFLEXIONES consideramos varias perspectivas fundamentales importantes que tienen una relación directa con la verdadera vida cristiana en general y dos áreas importantes de identidad para el nacido de nuevo en particular.

Así que hoy, en esta tercera REFLEXIÓN profundizaremos en el primero de dos distintivos religiosos que necesitan ser tratados: ¡lo relacionado con el bautismo! Este tema, al igual que el segundo que trataremos, la Cena del Señor, ha sido profundamente corrompido por las tradiciones religiosas hasta el punto de que, en muchos casos, la función y los propósitos intencionales de Dios se han perdido casi por completo, dejando solo una forma, un ritual con muy poco sentido y vida, alejada del designio e intención divinos. ¡Dios tiene una gran bendición para nosotros en estas reflexiones! Así que, ánimo al considerar el desarrollo de estos temas.

Que estas breves REFLEXIONES les sirvan de edificación, bendición, ayuda y ánimo, tanto a nivel personal como en la buena obra que Dios les ha confiado. ¡ÁNIMO! ¡Dios los bendiga!

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(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 31-33)

#1 – El Bautismo

El significado del bautismo identificación

El primer punto se relaciona con la identidad del nacido-de-nuevo como individuo salvo y transformado – el bautismo.

Pablo escribió lo siguiente a los creyentes de Corinto: “No quiero hermanos, que olviden que nuestros antepasados estuvieron todos bajo aquella nube, y que todos atravesaron el Mar Rojo. De ese modo todos ellos quedaron unidos a Moisés al ser bautizados en la nube y en el mar. Igualmente, todos ellos comieron el mismo alimento espiritual y tomaron la misma bebida espiritual. Porque bebían agua de la roca espiritual que los acompañaba en su viaje, la cual era Cristo”. (1 Corintios 10:1-4).

El primer paso de cada nacido-de-nuevo que expresa gratitud a Dios y testimonio al mundo es la identificación del nuevo creyente en Cristo por medio del bautismo. El bautismo tiene una función muy importante en y por medio del creyente. La forma en que se practica el bautismo tiene un fuerte impacto en la vida de las personas. En muchas partes, proclaman la importancia de este primer “paso de testimonio” del nuevo discípulo. Sin embargo, por medio de las formas que practican; limitan y “encierran” el testimonio entre los que menos lo necesitan, la iglesia.

En tantos lugares se mantiene la costumbre de bautizar a los nuevos creyentes en el edificio de reunión de la iglesia, delante de los miembros de la congregación. Esta forma limita el testimonio del individuo y también sirve para limitar su perspectiva en cuanto a la importancia de su identidad en Cristo en este mundo.

Mucho se ha escrito sobre el tema del bautismo, pero muy poco para respaldar bíblicamente las prácticas que muchas iglesias tienen hoy en día. Estas prácticas y formas populares, pero no bíblicas, han dado lugar a mucha confusión que se pudo haber evitado si las congregaciones hubiesen seguido las prácticas de la iglesia primitiva.

En preparación para la enseñanza de las Etapas 2 y 3 debemos considerar profundamente cuál es la mejor manera de introducir el concepto y el propósito del bautismo. Probablemente, muchos de los equipos tendrán que incluir un segmento de “desenseñanza” al llegar a esta parte, para ayudar a los nacidos-de-nuevo a seguir el camino de la verdad y no atascarse en perspectivas absurdas.

Si comparamos las perspectivas y prácticas populares de nuestros días, con los ejemplos que tenemos en el libro de los Hechos, ¡pareciera que estuviéramos hablando de dos enfoques e historias totalmente diferentes! En el libro de los Hechos, se nos enseña el bautismo como el “inicio” de testimonio de una persona nacida de nuevo e identificada plenamente en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Sin embargo, en nuestros días, hay algunas iglesias que relacionan el bautismo con exigencias, con compromisos, con pruebas de fidelidad, membresía en la “iglesia”, la obligación de dar “diezmos” y “ofrendas”, ritos de purificación, cursos de “preparación” y otras cosas parecidas. Algunos grupos enseñan el bautismo como medio de protección contra las enfermedades o de los “ataques del enemigo”. Otros grupos tradicionales creen que el ser bautizado por cierto líder de su movimiento religioso les dará “más poder”. Algunos enfatizan que el lugar donde se lleva a cabo el bautismo es importante mientras que otros enfatizan cierta vestimenta especial que uno debe ponerse para supuestamente recibir una “unción poderosa”. Otros enseñan que el bautismo deja al individuo “santificado”. Todas estas locuras, entre otras, solo sirven para desviar a la gente del debido enfoque, intoxicándola con ideas e imaginaciones irrazonables.

El bautismo forma y función
No ignoramos que haya varias formas diferentes, y hasta creencias, respecto al bautismo. En la mayoría de las iglesias cristianas se practica el bautismo por inmersión, mientras que en otras por aspersión (rociando unas gotas de agua sobre el individuo).

Muchas iglesias solo bautizan a sus creyentes, mientras que otras practican el bautismo de los infantes. No vamos a discutir estas diferentes posiciones o prácticas en este punto. Considero que si nos concentramos en el significado, el propósito y la función del bautismo, veremos con mayor claridad que el objetivo primordial del bautismo es la identificación del nacido-de-nuevo en Cristo.

Si mantenemos este enfoque fundamental en cuanto al propósito y el significado del bautismo, entonces es más probable que encontremos las formas que tengan mucho más sentido. Hay tantas prácticas, en las iglesias tradicionales de hoy, que incluyen formas raras, místicas, rituales exóticos y hasta chistosos. Es probable, que entre los nuevos creyentes de su grupo, varios hayan sido testigos de algunas de estas tradiciones. Probablemente, su entendimiento de lo que significa el “bautismo” haya sido influenciado por estas ideas.

Por lo tanto, será necesario incluir, en el desarrollo de la instrucción, tiempos de “desenseñanza” aunada a la enseñanza correcta. Cada aspecto de la continuación del discipulado de los nacidos-de-nuevo de las Etapas 2, 3 en adelante debe tener propósitos bíblicos definidos. Todo lo relacionado con la iglesia, tanto en su función como en su forma, debe ser evaluado a la luz del propósito y significado de la Palabra de Dios, no por las instituciones humanas ni por intereses egoístas.

REFLEXIÓN #2: de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

Hoy presentamos la segunda parte de esta serie: La necesidad de la “desensibilización” en relación con el bautismo y la Cena del Señor.

La próxima semana comenzaremos nuestro análisis del tema del bautismo en particular. Pero antes de hacerlo, será muy útil considerar algunas de las contradicciones ilógicas en el entorno donde muchos de nosotros servimos; influencias que nos llaman a dedicar el tiempo necesario con los recién nacidos-de- nuevo para abordar las orientaciones religiosas que resultan tóxicas para el sano crecimiento del cuerpo de Cristo.
¡ÁNIMO y Dios los bendiga! ==================================================================== (Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 29-31)

Contradicciones ilógicas.

Es sorprendente la cantidad de institutos bíblicos reconocidos por su “sana doctrina”, teología y buena enseñanza bíblica que producen “ministros” que luego propagan en las “iglesias” enfoques erróneos, ajenos y extraños. Es esencial que los nacidos-de- nuevo no se confundan con estas enseñanzas tradicionales relacionadas con algunos temas que ya mencionamos, tales como: “iglesia”, “bautismo”, “Cena del Señor”, “diezmos”, etcétera. Más adelante veremos algunos de estos temas importantes.

Lo curioso es que la gran mayoría de estos “ministros preparados” tienen un entendimiento correcto de las verdades bíblicas. Sin embargo, su orientación religiosa los mantiene esclavizados a principios adulterados en la práctica. Si tuvieran que tomar “un examen teológico” sobre los temas ya mencionados, podrían responder a las preguntas correctamente y sin dificultad. La forma religiosa contamina y corrompe la función intencional de Dios y el resultado es una fe estéril, sin vida y sin función. Para los religiosos, la forma tradicional de hacer las cosas es estimada con mayor importancia que el propósito, el significado y la función, y el resultado es una lastimosa contradicción. Las formas religiosas-tradicionales debilitan, limitan y eliminan la correcta función intencional de Dios. Esta contradicción es indiscutible y se ve claramente.

Algunos distintivos de la religiosidad y la necesidad de la “desenseñanza”.

Hay varios distintivos que deben ser tratados. El propósito de la “desenseñanza” de estos distintivos es equipar a cada nacido-de nuevo y, a la vez a la iglesia naciente a evitar la seducción de las destructivas formas religiosas. Cada una de estas tradiciones religiosas sirve para paralizar la debida y correcta función de los seguidores de Dios.

El significado, propósito y función bíblica de los siguientes temas son muestras increíbles, hermosas, animantes, fascinantes y de gran bendición cuando los seguidores de Dios los experimentan de acuerdo a la intención y los propósitos de Dios.

Dos distintivos religiosos que necesitan ser tratados.

A continuación, abordaremos solamente dos de estos distintivos, aunque mencionaremos otros que son igualmente importantes. Estas dos muestras pueden servir para señalar o revelar otras áreas de la vida cristiana que han sido impactadas profundamente por las corrosivas influencias religiosas. Estos temas representan dos áreas fundamentales del inicio de la vida cristiana.

El primer punto se relaciona con la identidad del nacido-de-nuevo como individuo salvo y transformado – el bautismo. El segundo tema se relaciona con la gratitud renovada al recordar lo que hizo Dios para traernos la salvación – la Cena del Señor.

Muchos de ustedes han señalado específicamente estos dos temas, entre algunos otros. Mientras los revisamos, les rogamos que piensen en lo que Dios quiere como fruto, resultado y función en cada punto. Este proceso de cuestionamientos nos ayudará a resolver los otros asuntos, que igualmente han sido enredados, distorsionados y confundidos por la religiosidad.

Siempre debemos buscar discernir el propósito y la intención de Dios. Debemos pensar en qué es lo que Dios desea respecto a la función, el propósito y el resultado de Su voluntad.

Cada uno de ustedes viene de un contexto distinto. No importa su contexto cultural o su idioma; la función y el propósito de Dios serán siempre los mismos.

No obstante, las necesidades pueden variar de un contexto a otro. Entonces la forma de facilitar una buena función puede ser diferente en cada lugar. Los líderes de cada lugar deben asegurarse de que las formas que utilizan realmente faciliten la debida función de Dios. El líder sabio siempre estará pendiente y reconocerá cuando las formas de hacer las cosas debilitan, limitan, paralizan o eliminan la correcta función. Estos asuntos ocupan un lugar importante en nuestra preparación como maestros para la continuación de la enseñanza. Conforme avancemos, encontraremos estos asuntos entre otros.

REFLEXIÓN #1 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

REFLEXIÓN #1 de esta serie:
La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

En los últimos meses, un buen número de ustedes han experimentado un nuevo crecimiento de nacidos-de-nuevo que se han sumado a sus ministerios de discipulado.
¡Para muchos, este renovado ánimo ha traído consigo algunos desafíos, no tan deseados, pero ciertamente esperados debido a los contextos donde muchos estamos trabajando!

Varios han mencionado de nuevo la necesidad urgente de lo que llamamos “desenseñanza” en relación con ideas religiosas comunes, pero perjudiciales y sumamente destructivas, que solo sirvan para dar una apariencia externa de devoción y entrega al Dios vivo, pero que en realidad niegan el poder, el propósito y la función de la fuente de una vida verdaderamente centrada en Dios.

Para varios de ustedes, esto se relaciona con diversos aspectos de la vida transformada en el nuevo seguidor de Cristo. Varios han señalado específicamente los temas del significado y los verdaderos propósitos bíblicos del bautismo y la Cena del Señor y han hecho referencias a la ayuda práctica de la introducción del material de discipulado EDIFIQUEMOS SOBRE CIMIENTOS FIRMES ETAPAS 2 Y 3 (páginas 1-71).

Por lo tanto, durante las próximas semanas, nos centraremos en una serie de breves meditaciones relacionadas con algunos de estos temas. ¡Confiamos en que esto sea edificante, de ayuda práctica y de bendición para cada uno de ustedes!

¡Damos gracias a Dios por sus vidas, por su integridad y por su servicio que conecta la vida de este lado de la eternidad con la venidera!

¡LOS APRECIAMOS! ¡ÁNIMO!

REFLEXIÓN #1 — Serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 28-29)

La necesidad de “desenseñanza”

Terminología bíblica relacionada con orientaciones religiosas equivocadas

Las palabras que usamos son importantes. Nuestro vocabulario se relaciona con conceptos e ideas. Debido a que un gran número de prácticas y funciones cristianas han sidocorrompidas por la religiosidad, es necesario realizar, en diferentes momentos, un proceso que llamaremos “desenseñanza”. Algunos de los temas afectados son los siguientes: “iglesia”, “bautismo”, “Cena del Señor”, “diezmo”, “testimonio”, “alabanza”, ¡y hay más! Estos temas entre otros son, frecuentemente, distorsionados, manipulados y corrompidos por quienes manejan una mezcla de textos y contextos en sus enseñanzas que no tienen relación.

Para la gran mayoría de las personas, aunque nuevas en la fe y la vida cristiana, estas palabras que acabamos de mencionar no son términos desconocidos. La mayoría de las personas en nuestros contextos tienen ideas y conceptos asociados con estas palabras. Sin embargo, los pensamientos y conceptos que tienen de estos temas son, por lo general, completamente ajenos al significado verdadero de Dios para sus vidas. Entonces, es vital y fundamental que tengamos claros estos asuntos, porque de lo contrario, en poco tiempo dejaremos a nuestros alumnos desorientados, heridos y espiritualmente descompuestos y destrozados.

La “desenseñanza” es necesaria en el seguimiento de la obra. Si no realizamos una “desenseñanza” puntualmente, aunque sigamos avanzando “en la enseñanza” de los nacidos-de-nuevo, ellos pueden estar arrastrando un sincretismo paralizante. La “desenseñanza” puede ayudarles mucho a evitar la confusión, que resulta a causa de la mezcla de verdades bíblicas con ideas tradicionales religiosas. Cuando se mezcla lo puro con lo impuro, siempre dominará lo impuro. Lo impuro contamina lo puro, no al revés. Este principio se describe en Hageo 2:11-14.

DOS JÓVENES, UN CAIMÁN Y OPORTUNIDADES PASAJERAS

Al comenzar un nuevo año, queremos animar a todos nuestros amigos y consiervos a tomar la iniciativa de forma intencionada para aprovechar cada oportunidad que tengamos de servir o ministrar a quienes nos rodean. En la REFLEXIÓN de hoy nos centraremos en el tema de las oportunidades.

DOS JÓVENES, UN CAIMÁN Y OPORTUNIDADES PASAJERAS

“Pienso en ello todo el tiempo. Recuerdo cómo estaba a la orilla del río y todo pasó tan rápido. Apareció el caimán y se la llevó. Nadie pudo salvarla…” 

La tristeza se reflejaba en el rostro de David al relatar la historia. David es un joven de una de las comunidades indígenas que participó recientemente en uno de los programas de Discipulado Cimientos Firmes que realizamos en un pueblo lejano. David no era el único del grupo contemplando profundamente algunas perspectivas relacionadas a la gratitud y la importancia de aprovechar las oportunidades.

Con mucha tristeza por una oportunidad perdida, David relató lo que él y los otros habían presenciado:

“Pienso en ello todo el tiempo. Recuerdo cómo estaba al borde del río y todo sucedió tan rápido. Apareció el caimán y se la llevó. Nadie pudo salvarla. Su cuerpo quedó completamente destrozado en cuestión de segundos. Los hombres luego intentaron encontrar al caimán y matarlo, pero desapareció.

“Se fue mi amiga, fue arrastrada por el caimán, y con ella se perdió la oportunidad de compartirle la Palabra de Vida. Me siento muy mal por ella y también me siento culpable por no haberle compartido esta enseñanza, esta enseñanza de vida eterna que estamos escuchando y aprendiendo aquí. Esto me ha hecho pensar de una manera muy diferente.”

Durante los días que trabajamos juntos, otros participantes del grupo Discipulado Cimientos Firmes compartieron sus propias historias, testimonios, exhortaciones y palabras de ánimo con los demás. Muchos expresaron su gratitud por lo que Dios les había estado mostrando y enseñando. También se hizo énfasis en la importancia de tomar la iniciativa de manera intencional y aprovechar cada oportunidad que tengamos de servir, ministrar y de compartir la historia de Dios a quienes nos rodean. Los hermanos recalcaron su renovada conciencia de la importancia de tener cuidado de no dejar pasar las oportunidades.

Varias meditaciones que compartimos con el grupo durante nuestro tiempo juntos nos recordaron un versículo corto que parece recibir poca atención en muchos círculos cristianos, pero que, puesto en práctica, ha demostrado vez tras vez ser de gran bendición y edificación:

Busquemos la manera de ayudarnos unos a otros a tener más amor y a hacer el bien (Hebreos 10:24).

Estimado lector, amigo y hermano, te apreciamos profundamente. ¡Confiamos que esta breve reflexión de hoy sirva de inspiración, bendición y aliento para tu vida! ¡ÁNIMO!

Rick y Eunice

EL CARÁCTER DEL OBRERO:REPUTACIÓN, CARÁCTER PROBADO, DIGNO DE CONFIANZA,ENTENDIDO, SABIO Y LLENO DEL ESPÍRITU SANTO

Un día, Jesús contó una parábola a sus discípulos con el fin de resaltar la importancia de la fidelidad (Mateo 25:14-30). Hay varias lecciones y retos que podemos apreciar en esta breve historia como también en el contexto en que se desarrolla. Lo más relevante para nuestra reflexión es el énfasis que Jesús pone en la diligencia, la confianza, la responsabilidad, la fidelidad y la integridad, tal como se refleja en aquellos a quienes el maestro (Señor, Amo, Jefe) consideró “buenos administradores” o como dice en Lucas 16:10 – “El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho.

En el libro de Los Hechos, capítulo 6, observamos un momento en el desarrollo de la iglesia primitiva. Aquí encontramos lo que podríamos llamar un “prototipo” en el desarrollo del liderazgo bíblico compartido (de equipo) tanto en la parte pastoral como en la parte administrativa (equipo de diáconos). Debe impresionar y llamar la atención de los pastores y líderes de nuestras iglesias y/o ministerios contemplar no sólo las características que consideraban fundamentales y esenciales para un administrador, sino también las características del trabajo a que estarían puestos como responsables. Debemos tener en cuenta la importancia que se le daba al carácter de estos hombres en el contexto de la labor que tendrían a su cargo: la de servir comida a las viudas. Hoy en día podemos observar diversos aspectos de ministerio moderno que muchos cristianos considerarían de “mayor relevancia”, “mayor prioridad” o “mayor importancia” que la administración de alimentos, en la cual se espera o se exige mucho, mucho menos en cuanto al carácter de quienes la realizan.

En este caso, la asamblea se puso a trabajar y juntos identificaron a siete hombres conocidos por ser dignos de confianza, entendidos y llenos del Espíritu Santo. Luego los presentaron a los líderes de la iglesia, quienes los reconocieron públicamente y les encomendaron la responsabilidad y la administración de este ministerio (Hechos 6:5-7).

Recordemos que el hermano Felipe fue uno de estos siete. Fue fiel y diligente en su servicio a las viudas y posteriormente fue usado por Dios para impactar a Etiopía con el mensaje del Evangelio, cuando Dios le encomendó la tarea de explicar claramente el significado de las Escrituras al alto funcionario, el tesorero de la reina de Etiopía (Hechos 8:26-40).

Hay mucho que considerar con respecto a los dos textos mencionados (Mateo 25 y Hechos 6); sin embargo, nuestro objetivo aquí es reflexionar sobre la importancia de las cualidades ya mencionadas en relación con lo que se conoce como “La Gran Comisión”: SER discípulo de Jesús y tomar la iniciativa deliberada de salir con un propósito definido para HACER discípulos de otros.

Para quienes sirven en el ministerio pastoral, en la obra misionera o en la formación de misioneros, los temas relacionados con esta reflexión son numerosos y tendrán un profundo impacto durante muchos años y de muchas maneras en lo que respecta a su participación personal y congregacional en la obra misionera.

Lamentablemente, encontramos nacidos-de-nuevo en nuestras congregaciones que poseen las cualidades y habilidades para diversos servicios, incluyendo para la obra misionera transcultural, son activos, trabajadores y serviciales; sin embargo, ya sea por las tradiciones religiosas de la iglesia, por falta de visión, propósito y dirección de la congregación y/o de su liderazgo, entre otros factores, nunca se les anima, ayuda ni inspira a desarrollar sus dones, y mucho menos se considera enviarlos y apoyarlos para multiplicar el discipulado entre los no alcanzados. Este es un problema grave ante Dios, y en algunas congregaciones el tema ni siquiera se toma en cuenta.

Por otro lado, encontramos otra dinámica diferente, pero relacionada con la del párrafo anterior, que lamentablemente ha terminado perjudicando muchas vidas valiosas y esfuerzos de evangelización. Debido a la gran necesidad de más obreros en algunos ministerios y en el campo misionero transcultural, en lugar de considerar y enfocarse cuidadosamente en las cualidades de carácter ya revisadas en la primera parte de esta REFLEXIÓN, los candidatos para el servicio o la capacitación son “calificados” según un conjunto de estándares muy diferentes a los que se destacan en nuestro “manual de vida”, la Biblia.

Hoy en día es común encontrar puestos ministeriales ocupados por personas que han cumplido ciertos requisitos académicos, teológicos y cursos de estudio entre otras expectativas. Todo esto puede ser maravilloso y complementario para y en la vida de una persona de carácter probado, íntegro, alguien digno de confianza, entendido y lleno del Espíritu Santo, pero ni siquiera los mayores logros del hombre pueden reemplazar la importancia fundamental de su carácter.

Ciertamente hay numerosas aptitudes necesarias para las tareas específicas de las que una persona será responsable en el ministerio. Ahora bien, en el sistema del mundo, esto se ve desde una perspectiva, pero en la representación de los propósitos globales de Dios, debe verse de manera diferente. Por ejemplo, la mayoría de los cristianos sensatos preferirían tener un cirujano que sea sumamente profesional, con un historial impecable y de mucha experiencia, aunque lleve una vida totalmente inmoral, que no hable decentemente sino de manera grosera antes que un cirujano cristiano muy amable, honesto y moral, ¡pero con un largo historial de pacientes que no sobrevivieron a su actuación como cirujano!

No obstante, cuando se trata de representar los intereses de Dios, siempre los encontraremos conectados con cualidades relacionales. Estas nos llevan inevitablemente a considerar QUIÉN es la persona, tanto en términos de lo que es capaz de HACER, como, sobre todo, en QUIÉN ES, su CARÁCTER. ¡Y el carácter ocupa el primer lugar en la lista!

En muchas ocupaciones ministeriales y en el trabajo misionero transcultural en particular, hay dos componentes importantes:

1) Las cualidades mencionadas anteriormente en relación con el carácter del siervo de Dios, y
2) Las habilidades técnicas necesarias para llevar a cabo la tarea ministerial en la que pretenden servir (una persona que no tiene la aptitud para cuidar y orientar pacientemente a los demás, no será un buen pastor. Una persona que no tiene la aptitud para aprender otros idiomas no debería ser asignada a trabajos lingüísticos, traducción bíblica, etc.).

La iglesia no está enviando a algunos que deberían ser enviados y, al mismo tiempo, está enviando a otros que no son adecuados. ¡Hay algunos que han sido enviados a enseñar, pastorear, evangelizar y discipular en otros países, culturas e idiomas, a pesar de que nunca han enseñado, evangelizado, discipulado o servido fielmente en su propia congregación o en los ministerios de su iglesia local!

En el resto de esta REFLEXIÓN, consideremos brevemente el envío de Pablo y Bernabé, y la iglesia local de la que fueron comisionados.

Lo siguiente proviene del manual de enseñanza EDIFIQUEMOS SOBRE CIMIENTOS FIRMES–ETAPAS 2 y 3, página 201 (Lección 6 de la ETAPA 3):

Esperamos que la reflexión de hoy haya sido de ánimo y ayuda práctica para cada uno de ustedes, nuestros queridos y estimados amigos y hermanos. Damos gracias a Dios por sus vidas, por su compromiso, perseverancia, dedicación y servicio, invirtiendo en las vidas y el destino eterno de otros en diversos lugares y contextos.

Los apreciamos mucho. Que Dios los bendiga.

Sus consiervos,
Rick y Eunice

LA IMPORTANCIA DE NO OLVIDAR CÓMO LLEGAMOS HASTA AQUÍ, DE TENER LA ACTITUD CORRECTA Y DE ESTAR MOTIVADOS POR LA GRATITUD

En estos últimos días, Eunice y yo hemos estado conversando sobre varios aspectos de lo que abarca una vida Cristocéntrica. La diferencia entre las ideas de “poner a Dios en primer lugar” de la vida y “una vida Cristocéntrica” es realmente enorme. El primero mantiene al hombre como el punto céntrico; el que ordena y organiza su vida y prioridades (¡incluyendo la decisión de “poner a Dios en primer lugar”, o posteriormente quitarlo del primer lugar si hay competencia con otras prioridades!). Más en el segundo modelo, si bien se puede decir que Dios, por supuesto, tiene el “primer lugar”, encontramos que aquí hay mucho más que eso; Él es el centro, el director, el Señor, el propósito y el enfoque en todo, así como el punto de partida de la vida misma. Si se edifica la vida alrededor de Jesucristo como un punto céntrico, la perspectiva sobre todo lo demás de la vida es distinta.

Quienes ya estén familiarizados con esta perspectiva reconocerán de inmediato que no es una idea nueva. De hecho, la idea de Dios como tema central, corazón, núcleo y punto de partida de todo es un concepto prominente en el desarrollo de la historia desde el comienzo del Antiguo Testamento y es inseparable del discipulado genuino. Este es otro ejemplo que nos muestra que las verdades, el significado y los propósitos de Dios en el Nuevo Testamento no pueden entenderse claramente sin el fundamento que al respecto da el Antiguo Testamento.

La semana pasada estuvimos revisando varios puntos sobresalientes en la carta de Pablo a los Romanos en relación con numerosos fundamentos encontrados en la historia del Pueblo de Israel en el Antiguo Testamento. Uno de estos puntos fundamentales se encuentra en el libro de Deuteronomio cuando el Pueblo de Dios está a punto de entrar a la Tierra Prometida.

Aquí, esto, nos puede ayudar recordar que quienes han nacido-de-nuevo pueden contemplar la Tierra Prometida como un tipo, símbolo o sombra relacionada con la nueva vida en Jesucristo (¡no con el Cielo! ¡En el Cielo no habrá guerras, luchas, tristezas, pérdidas, etc.!).

¡Esperamos que esta REFLEXIÓN les inspire ánimo, iniciativa y edificación en esta mañana! En Deuteronomio capítulo 7, aunque en este pasaje de las Escrituras nos encontramos en un contexto, tiempo y dispensación diferentes a los que estamos viviendo hoy, aún vemos el precepto de un pueblo edificando sus propósitos, valores, convicciones y vida alrededor del Dios Todopoderoso como eje central. Aquí Moisés está exhortando al Pueblo de Israel en cuanto a las bendiciones que le esperan al otro lado del Río Jordán en la Tierra Prometida si continúan viviendo una vida “Dios- céntrica”. A la vez les advierte de las consecuencias si se olvidan de la Fuente de donde vienen las bendiciones y provisión ¡Recordemos que donde encontremos promesas de bendición en las Escrituras, también encontraremos condiciones!

Desde la salida del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto y durante todo ese tiempo en el desierto, Dios se encargó de proveer para la gente sin ningún esfuerzo, trabajo o participación de ellos. Pero, al otro lado del Río Jordán, el pueblo tendría que aprender sobre la responsabilidad, el trabajo, la mayordomía y la relación directa que tendrían sus decisiones y valores con respecto a las bendiciones o consecuencias. Deberían seguir “viviendo por fe”, pero ahora de otra manera y con otro tipo de madurez y responsabilidad.

Los últimos días de la vida de Moisés serán dedicados a exhortar al pueblo que está a punto de iniciar su vida en la Tierra Prometida. De varias maneras Moisés sigue exhortando al pueblo, animándolo respecto a las bendiciones de Dios mientras al mismo tiempo advierte a la gente en cuanto a las consecuencias que experimentarían si se apartaban de Aquel que los salvó, su Señor y Salvador. ¡Esto nos lleva a tres puntos fundamentales que al final podemos ver como un solo desafío!

El primero de estos tres puntos es uno que encontramos a lo largo del libro de Deuteronomio, expresado de varias maneras en las exhortaciones de Moisés en el libro: “Tengan cuidado de no olvidarse del Señor su Dios.” Este es un tema entretejido a lo largo del Nuevo como también el Antiguo Testamento. En el Nuevo Testamento lo vemos en el enfoque principal del motivo de celebrar puntualmente la Cena del Señor.

El segundo punto fundamental que observamos es la importancia de nuestra actitud y mayordomía ante Dios. Como ya fue mencionado, recordemos que las promesas de las bendiciones vienen con condiciones. ¡Pareciera que en nuestros tiempos, es común escuchar algunos maestros bíblicos citar diferentes promesas encontradas en las Escrituras sin mencionar las condiciones relacionadas a ellas! Una de las condiciones relacionadas con las promesas de Dios, que puede parecer prominente en el libro de Deuteronomio, es la de la obediencia, una idea que queremos explorar un poco más.

Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres”. Deuteronomio 7:12

Un tema a menudo mal entendido y mal enseñado en algunas iglesias hoy en día es el de la obediencia y la sumisión. Por supuesto la obediencia puede ser algo muy bueno. No obstante, la historia de la iglesia nos muestra claramente que el enfoque centrado en el deber o la necesidad de la sumisión y la obediencia, si bien puede producir fácilmente “Cristianos obedientes”, no necesariamente fomenta lo primordial: un espíritu de agradecimiento. La obediencia normalmente está impulsada por algún sentido de obligación. La obediencia puede ser una característica agradable. Pero a Dios le interesa el corazón, la actitud, la motivación del hombre; no tanto lo que hace sino más bien, por qué lo hace. Se puede obedecer un mandato de Dios y, al mismo tiempo, deshonrarlo.

Si decimos que la obediencia es buena, entonces deberíamos reconocer y decir que es mil veces mejor realizar algo por gratitud a Dios, sin siquiera pensar en la obediencia que hacerlo por un sentido del deber o por obligación. Las palabras de Moisés intentan ayudar al Pueblo a tener una perspectiva, actitud y motivación de gratitud, (recordando lo que Dios ha hecho por ellos).

Esto nos lleva al tercer, último y más importante punto de esta REFLEXIÓN; el de un espíritu, una actitud y una respuesta motivados por la gratitud a Dios.

Acuérdense de lo que hizo el Señor su Dios…. piensen en las grandes pruebas….. y en el gran poder que desplegó el Señor su Dios cuando los sacó de Egipto” (Deuteronomio 7:18-19).

Este último punto de esta meditación, el de la gratitud expresada, bien pudo haber sido la mayor preocupación de Moisés al contemplar el futuro del pueblo. A lo largo de la historia de la humanidad, y desde el principio hasta el final de las Escrituras, vemos una y otra vez que la mayor desgracia del hombre muchas veces tiene su raíz en el hecho de que, con el tiempo, su gratitud expresada a Dios ha disminuido.

En conclusión, podemos apreciar un profundo desafío que surge de estos tres puntos estrechamente relacionados. ¡Ojo! ¡Incluso con una minoría de la congregación que toma la iniciativa para ponerlos en práctica, puede traer vientos de transformación y avivamiento!

1)  “Tenga cuidado de no olvidarse del Señor su Dios”,

2)  Tenga cuidado de mantener siempre una actitud de humildad inspirada por recordar lo que Dios ha hecho por ti. Esto te librará a tener la bendición y el privilegio de ser un mayordomo de, y participar en la excelente voluntad, diseño y propósitos eternos de Dios, y

3)  Tenga cuidado de siempre tener presente que los primeros dos puntos pueden impulsarnos a la gratitud, y que, a su vez, la gratitud puede impulsarnos a reflexionar sobre estos dos puntos. ¡La gratitud es tanto lo que inspira como lo que resulta de la inspiración! Ser cimentado en la gratitud a Dios por todo lo que Él es y por todo lo que ha hecho le trae gran honor y gloria a Él, mientras que al mismo tiempo curiosamente trae bendición a quien expresa tal gratitud.

¡Al final, estos tres puntos se convierten en la esencia misma de nuestro carácter, nuestra enseñanza, nuestro discipulado, todo lo que hacemos y el motivo por qué lo hacemos! Todo resplandece desde una vida Cristocentrica, y a la vez fortalece la vida de quien está centrado en Jesús.

Rick y Eunice

LA-ENSEÑANZA-DE- BASE-SÓLIDA

LA-ENSEÑANZA-DE- BASE-SÓLIDA

Segunda Parte

En nuestra REFLEXIÓN pasada, relatamos brevemente cómo una invitación “única” para compartir la narrativa cronológica de la Palabra de Dios con un grupo tribal, rápidamente se convirtió en un enfoque ministerial “adicional” e inesperado para nosotros.

Durante algunas reuniones recientes con los nacidos-de-nuevo, sobresalieron varios testimonios que queríamos compartir con ustedes quienes están trabajando, en sus respectivos campos, con la enseñanza “Cimientos Firmes” compartiendo la enseñanza bíblica con un enfoque intenso, intencional y cuidadoso en el discipulado como eje central.  Nos sentimos profundamente honrados y bendecidos de servir con ustedes, y agradecemos a Dios por su inversión en tantas otras vidas para la eternidad.

Esta segunda parte de la REFLEXIÓN, de dos partes, contiene un par de meditaciones adicionales sobre la enseñanza bíblica cronológica y el discipulado, a lo que la gente de aquí ahora se refiere (traducido al español) como “la-enseñanza-de-base-sólida”.     

Justino expresó su gratitud por lo que Dios ha hecho en su vida y su hogar: “¡Estoy tan feliz de que Dios me haya hecho parte de su familia! La vida ahora es muy diferente. Ya no vivo según la antigua mentalidad. Mi esposa y yo hemos sido perdonados, ¡y ahora entendemos cómo perdonar! ¡Hoy somos hijos de Dios! ¡Ahora vivimos con y en la vida eterna! La-enseñanza-de-base-sólida nos llevó a comprender el verdadero y vivificante significado del mensaje de Dios. Hemos sido liberados y perdonados por medio de Jesús y ya no estamos bajo la esclavitud del pecado ni de nuestra vieja religión”.

Daniel es un hombre de unos treinta y tantos años que formó parte del primer grupo que escuchó atentamente la enseñanza cronológica, desde el amanecer hasta el anochecer, todos los días durante más de dos semanas. Su reflexión se centró en cómo Dios respondió a su primera oración, su transformación posterior y la bendición que hoy tiene al compartir el mensaje de Dios con su pueblo. 


A continuación mostramos parte de lo que Daniel compartió:

“Creo que tenía unos 15 años cuando empecé a leer la Biblia. Realmente no la entendía, pero algo que pude ver claramente fue que lo que nuestra religión nos enseñaba era muy diferente a lo que enseña la Biblia. Sinceramente quería entender el significado del mensaje bíblico, pero nuestra religión no podía ayudarme.

“Así que, aunque aún no conocía a Dios, pensé en intentar hablar con Él y pedirle ayuda. Decidí que tal vez podría intentar hablar con Dios de la misma manera que lo hicieron aquellos de quienes leí en la Biblia. Ellos invocaron al Dios de Abraham, Isaac y Jacob; y entonces eso fue lo que hice.

“Sí, le pedí al Dios de Abraham, Isaac y Jacob que me ayudara a comprender el significado de la historia de Dios. Y, bueno, poco después de pedir esa ayuda, Dios los envió a ustedes. ¡Así fue como nos trajo Su enseñanza-de-base-sólida a mí y a nuestro pueblo! Sí, entendí el mensaje bíblico con claridad. ¡Sé que es verdad porque en Jesús nací-de-nuevo! Su Palabra y Su obra lo hicieron realidad.  ¡Él es ahora el punto-céntrico de nuestras vidas!

“¡Estoy profundamente agradecido con Dios! ¡La Palabra de Dios ha traído una transformación increíble a nuestra gente! ¡Ahora tengo el gran privilegio de compartir el mensaje y la historia de Dios con mi propia gente!


¡Esta mañana estamos dando gracias a Dios por tu vida y por tus sacrificios, dedicación, servicio de amor y fidelidad invertido en los propósitos eternos del Dios Todopoderoso!  Cada uno está sirviendo en un lugar distinto, con diferentes dinámicas, dificultades, retos y cargas.  Pero tu trabajo no es en vano. Que Dios bendiga a cada uno de ustedes que siguen adelante edificando sobre “la-enseñanza-de-base-sólida”, Cimientos Firmes.  Eres apreciado y estamos agradecidos a Dios por tu vida.  ¡ÁNIMO!

Esta mañana estamos dando gracias a Dios por tu vida y por tus sacrificios, dedicación, servicio amoroso y fidelidad invertidos en los propósitos eternos del Dios Todopoderoso. Cada uno de ustedes sirve en un lugar distinto, con diferentes dinámicas, dificultades, desafíos, cargas, gozos y tristezas.  ¡Tu trabajo, hecho a la manera de Dios nunca es en vano! Que Dios te bendiga mientras continúa edificando sobre Cimientos Firmes, o como lo llama la gente aquí: “la-enseñanza-de-base-sólida”. Eres apreciado y estamos agradecidos a Dios por tu vida. ¡Ánimo!

Rick y Eunice