REFLEXIÓN #1 de esta serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

REFLEXIÓN #1 de esta serie:
La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

En los últimos meses, un buen número de ustedes han experimentado un nuevo crecimiento de nacidos-de-nuevo que se han sumado a sus ministerios de discipulado.
¡Para muchos, este renovado ánimo ha traído consigo algunos desafíos, no tan deseados, pero ciertamente esperados debido a los contextos donde muchos estamos trabajando!

Varios han mencionado de nuevo la necesidad urgente de lo que llamamos “desenseñanza” en relación con ideas religiosas comunes, pero perjudiciales y sumamente destructivas, que solo sirvan para dar una apariencia externa de devoción y entrega al Dios vivo, pero que en realidad niegan el poder, el propósito y la función de la fuente de una vida verdaderamente centrada en Dios.

Para varios de ustedes, esto se relaciona con diversos aspectos de la vida transformada en el nuevo seguidor de Cristo. Varios han señalado específicamente los temas del significado y los verdaderos propósitos bíblicos del bautismo y la Cena del Señor y han hecho referencias a la ayuda práctica de la introducción del material de discipulado EDIFIQUEMOS SOBRE CIMIENTOS FIRMES ETAPAS 2 Y 3 (páginas 1-71).

Por lo tanto, durante las próximas semanas, nos centraremos en una serie de breves meditaciones relacionadas con algunos de estos temas. ¡Confiamos en que esto sea edificante, de ayuda práctica y de bendición para cada uno de ustedes!

¡Damos gracias a Dios por sus vidas, por su integridad y por su servicio que conecta la vida de este lado de la eternidad con la venidera!

¡LOS APRECIAMOS! ¡ÁNIMO!

REFLEXIÓN #1 — Serie: La necesidad de la “desenseñanza” en relación con el bautismo y la Cena del Señor

(Tomado de Edifiquemos Sobre Cimientos Firmes — ETAPAS 2 y 3, páginas 28-29)

La necesidad de “desenseñanza”

Terminología bíblica relacionada con orientaciones religiosas equivocadas

Las palabras que usamos son importantes. Nuestro vocabulario se relaciona con conceptos e ideas. Debido a que un gran número de prácticas y funciones cristianas han sidocorrompidas por la religiosidad, es necesario realizar, en diferentes momentos, un proceso que llamaremos “desenseñanza”. Algunos de los temas afectados son los siguientes: “iglesia”, “bautismo”, “Cena del Señor”, “diezmo”, “testimonio”, “alabanza”, ¡y hay más! Estos temas entre otros son, frecuentemente, distorsionados, manipulados y corrompidos por quienes manejan una mezcla de textos y contextos en sus enseñanzas que no tienen relación.

Para la gran mayoría de las personas, aunque nuevas en la fe y la vida cristiana, estas palabras que acabamos de mencionar no son términos desconocidos. La mayoría de las personas en nuestros contextos tienen ideas y conceptos asociados con estas palabras. Sin embargo, los pensamientos y conceptos que tienen de estos temas son, por lo general, completamente ajenos al significado verdadero de Dios para sus vidas. Entonces, es vital y fundamental que tengamos claros estos asuntos, porque de lo contrario, en poco tiempo dejaremos a nuestros alumnos desorientados, heridos y espiritualmente descompuestos y destrozados.

La “desenseñanza” es necesaria en el seguimiento de la obra. Si no realizamos una “desenseñanza” puntualmente, aunque sigamos avanzando “en la enseñanza” de los nacidos-de-nuevo, ellos pueden estar arrastrando un sincretismo paralizante. La “desenseñanza” puede ayudarles mucho a evitar la confusión, que resulta a causa de la mezcla de verdades bíblicas con ideas tradicionales religiosas. Cuando se mezcla lo puro con lo impuro, siempre dominará lo impuro. Lo impuro contamina lo puro, no al revés. Este principio se describe en Hageo 2:11-14.